Desalojan a 50 mil por 30 siniestros forestales; prevé Boric más decesos
Lunes 19 de enero de 2026, p. 22
Santiago. Descontrolados incendios forestales en el sur de Chile, en las regiones (gobernaciones) del Biobío y de Ñuble, 600 kilómetros al sur de la capital, dejaron hasta este domingo 18 muertos confirmados y se teme que haya muchos más, ya que los siniestros arrasaron comunidades enteras en cuyos restos humeantes apenas comenzó la búsqueda de víctimas.
El presidente Gabriel Boric decretó el “estado de excepción de catástrofe”, por lo que se dispone el toque de queda en la mayoría de los municipios afectados, lo cual se traduce en la movilización del ejército con el fin de garantizar el orden público, prevenir el pillaje y los saqueos; y para el impedimento del libre tránsito de los civiles.
“Tenemos hoy un número confirmado de 18 personas fallecidas, pero hay la certeza desgraciadamente de que ese número va a aumentar”, afirmó Boric en la ciudad de Concepción, capital del Biobío, hasta donde se trasladó para capitanear la emergencia.
El contralmirante Edgardo Acevedo, a cargo de las regiones en estado de excepción, emitió edictos para prohibir el transporte de combustible en bidones y el encendido de fogatas para impedir nuevos siniestros, al considerar que la mayoría son originados por negligencia o criminal intencionalidad humana.
Al atardecer de este domingo el avance de los incendios estaba aún fuera de control, las imágenes mostraban la impotencia de los brigadistas para contener las llamas de voracidad implacable.
Temprano ayer las autoridades calcularon 8 mil hectáreas quemadas, mientras al final del día se estimaron más de 20 mil. Los frentes se multiplicaron por diversos lugares, lo que desconcertó a los bomberos e hizo casi estéril el lanzamiento de agua con compuestos químicos retardantes desde helicópteros y aviones extintores, incluidos dos “supertanqueros”.
De forma preliminar se informó de más de mil viviendas destruidas.
“Lo que vivimos es una catástrofe peor, a mi modo de entenderlo, que lo que padecimos en 2010. El fuego no tiene compasión con nadie, arrasa todo y las imágenes son realmente dramáticas”, comentó Sergio Giacaman, gobernador del Biobío, en alusión al terremoto de magnitud 8.8, seguido por un maremoto, que causó unas 500 víctimas fatales.
La extrema condición meteorológica –temperaturas superiores a 30 grados centígrados, viento por encima de 60 kilómetros por hora y humedad relativa del aire por debajo de 30 por ciento– facilitó la propagación descontrolada de los siniestros. Se anticipaba que el lunes esos factores se repetirán.
El gobierno calculó que hay 30 incendios activos y que más de 50 mil personas fueron desalojadas a albergues en escuelas y colegios.
En el Biobío, el principal siniestro, aledaño a la capital regional de Concepción, abarcaba unos 800 kilómetros cuadrados y redujo a escombros las comunidades de Punta de Parra, Lirquén y Penco, entre cuyos escombros se teme hay más cadáveres calcinados.
Una vecina relató que en la madrugada del domingo, “de un momento a otro, no pasaron ni cinco minutos, el fuego prendió las viviendas; pudimos salir con lo puesto”.
Enormes columnas de humo y cenizas, además de hacer irrespirable el aire, redujeron drásticamente la visibilidad y comprometieron la operación de aviones y helicópteros cisterna.
No hay mexicanos en la zona afectada: SRE
El gobierno de México lamentó ayer las muertes a raíz de los incendios en Chile e informó que hasta ahora no hay connacionales afectados por esa situación.
La Secretaría de Relaciones Exteriores también expresó deseos de pronta recuperación a las personas heridas en una publicación en redes sociales.
Remarcó que la embajada de México en Santiago se mantendrá atenta al desarrollo de la situación, por lo que en caso de emergencia instó a llamar al +569-9682-3061.











