Trump inauguró una era de barbarie, afirma el mandatario cubano
Sábado 17 de enero de 2026, p. 18
La Habana., El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos, pero sin hacer “ninguna concesión política”, en momentos en que Washington aumenta la presión sobre la isla. El mandatario aseguró también que con el ataque a Caracas, la administración del presidente Donald Trump abrió la puerta a “una era de barbarie, despojo y neofascismo, sin importar el costo en destrucción y muerte”.
“Siempre estaremos dispuestos al diálogo y al mejoramiento de las relaciones entre los dos países, pero en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo”, declaró Díaz-Canel.
Agregó que “Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política (…) Eso jamás estará en una mesa de negociaciones”.
En este contexto, el mandatario cubano recordó que horas después de que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, se mostró dispuesto a dialogar con Washington “sobre cualquier asunto”, la respuesta que obtuvo fue “bombas y secuestros” en un ataque que “desconoció los límites del derecho internacional”.
Díaz-Canel señaló que Estados Unidos admitió, tácitamente, los niveles extremos a los que el bloqueo contra Cuba ha llevado a la población de la isla, al citar una declaración del magnate: “Entrar y destruir el lugar es lo que, según su imperial concepción, les queda para someternos”.
Cuba es “un pequeño archipiélago que (los estadunidenses) no han podido someter” ni con el bloqueo económico impuesto desde hace más de 60 años, apuntó.
Dijo que ahora “no van a intimidarnos”, pues tendrían que “secuestrar a millones o desaparecernos del mapa. Aquí no se rinde nadie”.
Ayer, miles de personas se manifestaron en la “tribuna antimperialista”, una plaza contigua a la embajada de Estados Unidos en La Habana, y de allí partieron en una “marcha combatiente” en el segundo día de honras fúnebres de los 32 militares cubanos asesinados durante el operativo de secuestro de Maduro y su esposa Cilia Flores.
Los participantes portaban banderas cubanas y venezolanas, así como carteles que decían “Devuelvan a Maduro” y “Libertad al presidente Maduro”, entre otros.
“La humanidad está viviendo algo muy complejo y (en Estados Unidos) gobierna un presidente que se considera un emperador”, dijo René González, de 64 años, en alusión a Trump. “Esta marcha es un mensaje de unidad nuestra. La independencia es sagrada y la vamos a defender con las uñas si hace falta”, añadió.
El mandatario venezolano y su esposa fueron secuestrados el 3 de enero y trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por supuesto narcotráfico, que ambos han negado.
Un Estado soberano como Venezuela fue “atacado por un imperio”, señaló el presidente cubano, acto que calificó como de “prepotencia criminal”.
Durante la operación militar del Pentágono en Caracas, 32 combatientes cubanos, quienes formaban parte del equipo de seguridad de Maduro, fueron abatidos.
“Con marcada desventaja, ofrecieron fiera resistencia a los secuestradores. Nuestros bravos combatientes, con armas convencionales y sin más chalecos que su moral y su lealtad, pelearon hasta morir y golpearon a sus adversarios. Ninguno era un superhombre, eran militares de honor, formados en la escuela ética de Fidel y Raúl”, destacó.
Enfatizó que el asalto de las fuerzas militares estadunidenses en Venezuela “no fue el paseo que le han vendido al mundo”, pues varios atacantes resultaron heridos y un helicóptero fue derribado por un combatiente cubano, detalló.











