Miércoles 14 de enero de 2026, p. 25
En el Día Mundial del Chicle, celebrado el 13 de enero, trabajadores del área de barrido de la Secretaría de Obras y Servicios del Gobierno de la Ciudad de México recorrieron la Alameda Central para retirar goma de mascar del piso, jardineras y postes de alumbrado.
De acuerdo con los trabajadores, en la feria de juegos mecánicos instalada en la avenida Hidalgo con motivo de los festejos decembrinos, en un solo turno de tres al día, llegaron a retirar mil 200 chicles.
Para su labor llevan un vaso desechable o cortan una botella de plástico de refresco donde depositan los chicles, 600 en promedio al día, que despegan con espátula o un cúter.
Una joven dijo que así “es todos los días” desde hace casi un año, cuando la asignaron a la Alameda.
A simple vista, los chicles parecen puntos negros. “A las personas se les hace fácil arrojar el chicleal piso o hacerlo bolita y aventarlo a la jardinera o la fuente”.
Del área de barrido se recogen 200 por turno sólo, más los que se retiran de las fuentes, jardineras y áreas verdes. En diciembre, cuentan, ni siquiera se daban abasto por tantos visitantes y la intensidad del comercio ambulante.
Para despegar la goma de mascar, el gobierno no sólo contrata a personal; el coordinador general de la Autoridad del Centro Histórico, Carlos Cervantes Godoy, comentó que las personas sancionadas con foto cívicas por violar el reglamento de tránsito o los conductores remitidos al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social (El Torito) también llevan a cabo esta labor como parte de la sanción.












