Martes 13 de enero de 2026, p. 6
Ante el rezago educativo y analfabetismo en el país, donde 4.1 millones de personas mayores de 15 años no saben leer ni escribir, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) reconoció diversos desafíos para combatir esta problemática, entre ellos, no contar con espacios educativos propios, centros sin personal especializado en formación docente, plazas comunitarias con equipo informático obsoleto y carecer de cobertura en todos los municipios del país.
De acuerdo con su Programa Institucional 2025-2030, señaló que la operación de los servicios educativos del instituto está presente en 2 mil 44 municipios, es decir, 82 por ciento de los que hay en todo México. Argumentó que la complejidad en cada región dificulta el desempeño apropiado de los servicios educativos, ante zonas de difícil acceso, con altos índices de inseguridad, recursos limitados para la movilización del servicio y entrega de los materiales de apoyo (rotafolios, trípticos, materiales didácticos, entre otros) para las asesorías educativas.
En cuanto a los espacios asignados o destinados al desarrollo y apoyo de las asesorías, hay 40 mil 161 círculos de estudio, 3 mil 382 puntos de encuentro y 2 mil 610 plazas comunitarias, que, sostuvo, emulan lo más posible a un plantel escolar.
Si bien las plazas comunitarias cuentan con equipos informáticos para promover el uso de plataformas digitales para el proceso educativo y la presentación de exámenes en línea, “la afluencia de los educandos no ha sido la esperada”. Subrayó que gran parte de la infraestructura en estos espacios se ha deteriorado por el uso de los equipos, otros se encuentran obsoletos ante los avances tecnológicos, y la inversión para su remplazo es insuficiente por limitaciones del orden presupuestal y normativo.
Otro desafío es la rotación de las personas voluntarias que participan en los servicios educativos, quienes realizan su formación principalmente en forma presencial, lo cual retrasa los procesos para el inicio de la asesoría educativa a los jóvenes y personas adultas inscritas en los programas.
Destacó que un área de oportunidad es intensificar la formación a distancia mediante las plataformas digitales del INEA, así como el desarrollo de apoyos y recursos digitales para el uso en dispositivos electrónicos, sobre todo de aquellos educandos de edades en las que el uso de la telefonía móvil es más frecuente.











