Martes 13 de enero de 2026, p. 23
El cura Filiberto Velázquez Florencio, director del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, informó que requiere apoyo económico para cubrir sus necesidades básicas, tras verse obligado a salir de Chilpancingo en diciembre pasado, por amenazas del crimen organizado que opera en la zona centro de Guerrero.
El sacerdote católico explicó que debe afrontar gastos básicos y carece de los ingresos que obtenía por la celebración de misas. El defensor de los derechos humanos manifestó que por circunstancias excepcionales, hizo pública la situación en que se encuentra, y que el riesgo que enfrenta lo obligó a abandonar su lugar de origen.
Según el clérigo, “en esta situación de desplazamiento (se requieren) muchas cosas esenciales para la vida diaria”, y lamentó “no tener los ingresos ordinarios de estipendios de misas”.
En tanto, el obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, afirmó que es alarmante que familias oriundas de dicho municipio, así como de Valle de Santiago, Salamanca y Pénjamo, en Guanajuato, hayan debido abandonar sus hogares por la violencia que perpetran grupos criminales.











