Martes 13 de enero de 2026, p. 3
La exposición APERTURA-Estética de una generación obedece a la necesidad de referirse a una generación de artistas, nacidos sobre todo en los años 50 y 60, que quedó en un “limbo”, entre la Ruptura y el “embate” del llamado “arte contemporáneo” de la década de 1990, con manifestaciones como el performance, la instalación, el arte conceptual y el videoarte, que los dejó “medio bailando”, señala la curadora Ester Echeverría.
Para la muestra colectiva de 28 pintores, escultores y grabadores, que incluye a Irma Palacios, Premio Nacional de Artes y Literatura 2025 en la categoría de Bellas Artes, que abrirá el 29 de enero en el Museo Casa del Risco, la gestora cultural pudo haber seleccionado otro término. Sin embargo, optó por “Apertura” en la medida que “no son hijitos de la Ruptura”. Más bien “tenían ya la brecha abierta para hacer su arte con una libertad total de expresión que no tuvieron los de la Ruptura. Por eso se me ocurrió que es una apertura”.
La idea es darles una identidad como grupo o movimiento estético, si así se le puede llamar, con la particularidad de que “es arte hecho por ellos”, porque con el arte contemporáneo “muchas veces los artistas no tocan con sus manos lo que hacen”.
Según Echeverría, “la generación de la Apertura ha hecho honor al término por la libertad con la que sus integrantes se manifiestan en su quehacer artístico, en su lealtad al oficio en cada una de sus creaciones, ejecutadas con sus propias manos, en las que han dejado parte de sí mismos”.
Aparte de Irma Palacios, APERTURA-Estética de una generación está integrada por Miguel Ángel Alamilla; Luis Argudín; Gilda Castillo; los hermanos Alberto, Francisco, José y Miguel Castro Leñero; Héctor de Anda; René Freire; Manuela Generali; Ilse Gradwhol; Magali Lara; Gabriel Macotela; Manuel Marín; Alfonso Mena; Octavio Moctezuma; Gustavo Monroy; Yolanda Mora; Paul Nevin; Kiyoto Ota; Roberto Parodi; Maribel Portela; Pablo Rulfo; Mauricio Sandoval; Nunik Sauret; Roberto Turnbull; Germán Venegas, y Boris Viskin. Faltan artistas; sin embargo, eso se debe a las limitaciones de espacio.
Echeverría está convencida de que la historia del arte en México en el siglo XX se puede dividir en cinco etapas: el academicismo de comienzos de la centuria; el muralismo, que da lugar a la escuela de pintura mexicana con “tintes comprensiblemente políticos, porque surge después de la Revolución Mexicana”; la Ruptura, conformada por un grupo de jóvenes que “se rebelan ante la tendencia impuesta por los muralistas, y se manifiestan por el deseo de hacer un arte universal”; la generación de la Apertura y, finalmente, el arte contemporáneo, que aparece como una “tromba no sólo en México, sino como fenómeno mundial”.
La curadora hace hincapié en “la calidad y pasión” que tuvieron los artistas incluidos en la exhibición para “seguir trabajando a pesar de que tuvieron en contra muchas cosas”. Por ejemplo, con la aparición de las manifestaciones del arte contemporáneo, los museos cambiaron su línea estética. Ya no querían exposiciones de pintura; incluso, llegaron a considerarla “muerta”, situación que relegó a sus practicantes.
No se trata de hablar mal del arte contemporáneo, porque también produjo muy buenas obras; sin embargo, los artistas que Echeverría relaciona con la Apertura, “fueron avasallados con esto, dicho por ellos mismos, porque dejaron de vender, de ser tomados en cuenta, no sólo en México, sino en museos y galerías de Estados Unidos, en los que algunos exhibían o exhiben. La pasaron mal y sí merecen que se les identifique y se les reconozca”.
Respecto de la entrega a Irma Palacios del Premio Nacional de Artes y Literatura 2025, Echeverría expresa: “para mí es una enorme artista. Irma destaca, sin lugar a dudas, por su calidad colorística, su sensibilidad, la pasión y el oficio. Pertenece a una generación de espléndidos artistas que no son considerados parte de la historia del arte”.
La exposición APERTURA-Estética de una generación será abierta el 29 de enero, a las 19 horas en el Museo Casa del Risco (Plaza de San Jacinto 5 y 15, San Ángel).











