Cultura
Ver día anteriorMartes 13 de enero de 2026Ediciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Premio Nacional de Artes y Literatura 2025
“Al crear pongo especial atención en las posibilidades expresivas de la materia”

Para el jurado del galardón que da el gobierno de México, la creadora transmite “una mirada poética y conmovedora”

En entrevista con La Jornada, la guerrerense compartió su sorpresa al saber que ganó la distinción en el área de Bellas Artes: “pero, ¿por qué?, si sólo me gusta pintar y dibujar”; sin embargo, Juan García Ponce resaltó en un libro su habilidad de “demostrar las infinitas capacidades de la forma”

Foto
▲ Irma Palacios durante una entrevista con La Jornada en su casa, ubicada en la alcaldía Tlalpan.Foto Cristina Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de enero de 2026, p. 2

Cuando supo que le habían otorgado el Premio Nacional de Artes y Literatura 2025 en la categoría de Bellas Artes, la artista Irma Palacios (Iguala, 1943) sólo atinó a decir: “Ay, bueno, pero, ¿por qué?, si sólo me gusta pintar y dibujar”.

En entrevista con La Jornada reflexiona de nuevo: “me gusta pintar, no he escrito libros”. La guerrerense fue galardonada “por su impecable y continua trayectoria (de seis décadas) que, a través de su depurada técnica, ha conseguido transmitir una mirada poética y conmovedora”, argumentó el jurado.

En su casa de Tlalpan, la artista recuerda el libro Libertad en bronce (1999), en el que fui incluida como escultora, lo cual no deja de sorprenderla, pues no existe un gran libro dedicado a su obra, sobre todo pinturas y grabados.

Las esculturas incluidas en el volumen mencionado, de formas orgánicas, fundidas en bronce entre 1995 y 1996, fueron resguardadas durante lustros en casa de un amigo que falleció en 2024. Ese mismo año fueron trasladadas a la nueva bodega de arte, aún sin inaugurar, de la Secretaría de Cultura federal en la tercera sección del Bosque de Chapultepec, para un nuevo resguardo.

En el texto del crítico de arte Juan García Ponce, que acompaña la edición, se propone “tratar de ver a Irma Palacios ahora como escultora solamente. Hay una aparente contradicción en su tarea de escultora. Sean cuales sean sus títulos, las obras están abiertas. Más parece que buscan dejarnos penetrar en ellas que hacerse impenetrables desde fuera. ¿Atenta Irma Palacios contra la esencia misma de la escultura? No. Sólo demuestra las infinitas capacidades de la forma”.

Narra que durante su época de estudiante en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, su contacto con la escultura fue más bien esporádica, “pues mis inclinaciones iban más hacia la pintura y la gráfica”. Sin embargo, recuerda haber hecho “alguna talla directa, además de los trabajos obligatorios con el barro. Si bien la práctica de la pintura ha tenido un papel central en mi producción, ésta se ha desarrollado siempre con especial atención en las posibilidades expresivas de la materia”.

A Palacios le gusta el arte que se toca, reconoce: “la pintura no se puede tocar hasta que realmente está seca; sin embargo, la escultura sí, desde el inicio del proceso”. A propósito, cuenta una anécdota sucedida hace años en cierta galería o museo: “Una vez toqué un pedacito de una pintura y rápido llegó el policía que me advirtió: ‘usted sabe que está prohibidísimo tocar las obras de arte’. Le pregunté: ‘entonces, ¿qué sentido tienen las obras de arte que son una comunicación con las personas que no se dedican al arte y por curiosidad quieren tocar alguna?’ Además, se trataba de una obra mía. Con eso nos reímos mucho. Hago pinturas para que se vean y se toquen”.

“Nos lleva a universos naturales”

Para el especialista Emilo Payán, “Irma ha mantenido durante seis décadas, con constancia y trabajo, la esencia de la pintura. Su obra sublima y evoca la creatividad y el poder de la materia con una sensibilidad única. Con distintos colores y texturas nos transporta a universos naturales y minerales: la tierra y el cielo, el día y la noche, el universo, el mar profundo, los ríos, el crepúsculo, la lluvia, las piedras y la música. Estas composiciones atemporales, sobre lienzo y papel, se acercan a las pinturas rupestres, códices y escrituras antiguas” (23/10-24, La Jornada).

A lo largo de su carrera, Palacios ha realizado innumerables exposiciones individuales y ha recibido varias distinciones. En 1982 fue la galardonada de la primera Bienal Rufino Tamayo de pintura. Este hecho le permitió una relación cercana con el pintor oaxaqueño. Invitada en 1987 para participar en el 19 Festival Internacional de Pintura, en Cannes Sur Mer, Francia, Palacios pidió a Tamayo que la ayudara a seleccionar la obra, lo cual hizo.

Entre 1986 y 1987 recibió la beca Guggenheim. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores en cuatro ocasiones. En 2001 participó en la Sharjah International Arts Benniel, en Sharjah, Emiratos Árabes Unidos. Recibió en 2022 la Medalla de Oro que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.

La galardonada, de tendencia abstracta, también cultiva la acuarela, técnica que estudió con Alfredo Guati Rojo, a quien decía: “maestro, ya quiero hacer una acuarela sola sin que me estén diciendo cómo. Sé que es muy difícil. Hay que dejarla secar para esto y lo otro; sin embargo, he aprendido de usted tanto’. Quería saber qué podía hacer sola, porque no me dejaba tener un accidente. Hay que controlar toda la acuarela. Me gustaba de repente hacer una acción y no me daba chance”.

Los últimos días de vida del esposo de Palacios, el también artista Francisco Castro Leñero, los pasó en casa, e Irma, a la vez de acompañarlo trabajó una serie de acuarelas con colores poco comunes en su paleta, para “inyectarle vida” en esos momentos tan significativos. La explosión de colorido abarcó desde lo amarillo encendido y el rojo, hasta los más sutiles azul y verde, incluso el plata. Ejemplares de esta serie fueron expuestas en la galería Acapulco 62, en su local de la colonia Santa María la Ribera.

Con motivo de la exhibición Paisajes esenciales, celebrada en 2022 en la Galería de Arte de la Secretaría de Hacienda, Palacios dijo: “Veo al arte como parte de una religión. Me encantaría que por allí las personas pudieran acceder a ello. Siempre me dicen que nada más hago manchas. Contesto: ‘híjole, atrás de estas manchas hay una persona que les está diciendo algo. Qué pena que no exprese nada’” (9/6/22, La Jornada).

Obra de Irma Palacios, Premio Nacional de Artes y Literatura 2025, será incluida en APERTURA-Estética de una generación, muestra colectiva curada por Ester Echeverría, que se inaugura el 29 de enero en el Museo Casa del Risco (Plaza de San Jacinto 5 y 15, San Ángel).