Su última palabra fue pioupiou que usaba para su esposo
Jueves 8 de enero de 2026, p. 7
La causa de la muerte de la actriz francesa Brigitte Bardot y sus últimas palabras fueron reveladas por su esposo, Bernard d’Ormale, casi dos semanas después de su muerte a los 91 años.
D’Ormale, quien se casó con el ícono cultural francés en 1992, declaró a Paris Match que Bardot se había sometido a dos operaciones importantes en las semanas previas a su muerte tras ser diagnosticada con cáncer. No reveló el tipo que le habían diagnosticado.
“Estaba medio dormido a su lado. Me incorporé cuando la oí decir pioupiou, ese apodo que usábamos en privado, y entonces se acabó", dijo sobre sus últimos momentos.
Una sensación de paz y tranquilidad se apoderó de su rostro. Y volvió a ser increíblemente hermosa, como en su juventud. Nadie hubiera creído que tenía 91 años.
La noticia de su muerte fue anunciada “con inmensa tristeza” por la Fundación Brigitte Bardot el 28 de diciembre, que calificó a la estrella como “una actriz y cantante de renombre mundial, que decidió abandonar su prestigiosa carrera para dedicar su vida y energía al bienestar animal y a su fundación”.
Bardot fue enterrada este miércoles en la turística localidad de Saint-Tropez, en una ceremonia “sencilla”, como quería la artista, ícono del cine, defensora de la causa animal y conocida por sus comentarios polémicos.
En la misa que dio comienzo a las exequias, en Nuestra Señora de la Asunción, con el féretro de la intérprete recubierto de mimbre, estuvo presente su hijo, con quien mantenía una relación complicada, así como personalidades conocidas, entre ellas la líder de extrema derecha Marine Le Pen.
Tras la ceremonia religiosa, un coche fúnebre trasladó el féretro al cementerio junto al mar de la glamurosa localidad de la Costa Azul francesa, donde B.B., como se conocía a la actriz, fue inhumada en un acto privado al que asistieron familiares y amigos cercanos.
La misa fue “muy sencilla, como ella, en realidad”, dijo a Afp la actriz Chantal Ladesou, presente en la iglesia. “Cuando vimos entrar el féretro de paja, nos dijimos: es Brigitte, claro. Fue muy emotivo, porque creo que había hecho su elección antes de morir y hoy no tenía a su alrededor más que gente a la que ella quería y que la quiere”.
En el puerto, un millar de personas se congregó ante una pantalla gigante que retransmitía la ceremonia bajo un frío glacial. Uno de ellos mostraba una pancarta donde se leía “Los animales le dan las gracias a Brigitte Bardot”.
En la iglesia estuvo presente su único hijo, Nicolas-Jacques Charrier, de 65 años, que hizo colocar una corona de mimosas con la inscripción “para mamá”.
Su venida desde Oslo, donde vive con sus hijas y nietas, fue una incógnita hasta el último minuto a raíz de las relaciones distantes que tuvo con su madre, quien dijo carecer de instinto maternal y lo dejó con su padre, Jacques Charrier, fallecido en septiembre.
Polémicas
La hermana de B.B., Mijanou, de 87 años, que no pudo viajar desde Los Ángeles, hizo leer un mensaje: “Siento tu presencia alegre y feliz. Por favor, quédate conmigo hasta que me reúna contigo”.
Entre los 400 invitados también se encontraban el hijo de otra leyenda del cine francés Jean-Paul Belmondo, Paul, o el defensor de las ballenas Paul Watson, quien dijo que asistió al sepelio de la que fue su amiga durante medio siglo “para reconocer su increíble contribución a la protección de los animales en todo el mundo”.
En el plano político, estuvo la ultraderechista Marine Le Pen, a quien Bardot apoyó en las elecciones presidenciales de 2012 y 2017, y la describió como una Juana de Arco moderna que esperaba que pudiera “salvar” a Francia. El presidente francés, Emmanuel Macron, a quien la actriz había criticado, hizo llevar una gran corona de flores.
En los últimos años, la intérprete que encarnó la liberación de las tradiciones en la Francia de los años 1950 causó controversia con sus declaraciones sobre política, migración o el mundo de la caza. Algunas le valieron condenas por difamación.
La intérprete, nacida en el seno de una familia burguesa en 1934, saltó a la fama en 1956 con la cinta Y Dios creó a la mujer y llegó a aparecer en medio centenar de filmes, convertida en ícono sexual y de la moda. Pero en 1973 dejó la gran pantalla para dedicarse a la causa animal.
A finales de la década de 1950, Bardot era la actriz mejor pagada de Francia. A pesar de las cuantiosas ofertas económicas, Bardot nunca se mudó a Hollywood. En cambio, se mantuvo como una estrella del cine europeo, recibiendo elogios generalizados por su actuación en El desprecio de Godard en 1963. Tras 47 películas, anunció su retirada de la actuación en 1973, a los 39 años, afirmando que buscaba “una forma de salir con elegancia”.












