Domingo 4 de enero de 2026, p. 24
Teherán. El líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, reconoció este sábado las demandas económicas de los manifestantes en Irán, pero advirtió que no habrá clemencia para los “alborotadores” en estas protestas, que se extendieron a más de dos decenas de ciudades.
Las manifestaciones comenzaron el domingo pasado como una expresión de descontento por los altos precios y el estancamiento económico, pero desde entonces se ampliaron para incluir demandas políticas.
“El presidente y los altos funcionarios están trabajando para resolver” las dificultades económicas del país, castigado por las sanciones, dijo Jamenei en un discurso con motivo de una festividad chiíta.
“Los comerciantes protestan contra esta situación y eso es completamente justo”, añadió.
Jamenei advirtió que, si bien “las autoridades deben dialogar con los manifestantes, es inútil dialogar con los alborotadores. A esos hay que ponerlos en su sitio”.
Al menos 15 personas murieron hasta ahora en las protestas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, según cifras oficiales.
Los primeros decesos se registraron el jueves, cuando los manifestantes se enfrentaron a las autoridades.
Ayer, la agencia de noticias Mehr informó que un miembro de una fuerza paramilitar iraní murió durante una manifestación en el oeste del país.
“Ali Azizi, miembro de la milicia Basij, fue martirizado tras ser apuñalado y baleado en la ciudad de Harsin durante una concentración de alborotadores armados”, señaló Mehr al citar un comunicado de la Guardia Revolucionaria, brazo ideológico del ejército que supervisa a la fuerza voluntaria Basij.
La agencia Tasnim, citando a un responsable local, también informó de la muerte el viernes de un hombre en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, cuando una granada que intentaba utilizar explotó “en sus manos”.
Reclamos políticos
Las protestas se concentraron principalmente en ciudades medianas del oeste y suroeste de Irán, donde se han registrado enfrentamientos y actos de vandalismo.
Al menos 25 ciudades fueron escenario de concentraciones de protesta de diversa magnitud, según un recuento de Afp basado en medios locales, aunque éstos no informan necesariamente sobre todos los incidentes, en tanto que los medios estatales minimizan la cobertura de las protestas; los videos que inundan las redes sociales suelen ser imposibles de verificar.
La agencia Fars informó sobre concentraciones el viernes en varios barrios obreros de Teherán, que alberga a unos 10 millones de habitantes.
Pero ayer, día festivo, el ambiente en la capital parecía tranquilo, con calles en su mayoría vacías mientras caía lluvia y nieve, de acuerdo con periodistas de Afp.
En Darehshahr, en el oeste del país, unas 300 personas bloquearon calles, lanzaron bombas molotov y “blandieron kaláshnikovs” el viernes, refirió Fars.
El movimiento comenzó el domingo pasado, cuando comerciantes se declararon en huelga en Teherán para protestar por las condiciones económicas, y se extendió cuando estudiantes universitarios de otras partes del país se sumaron.
En los últimos días, las protestas adoptaron un cariz más abiertamente político.
En Karaj, en las afueras de la capital, “algunas personas quemaron la bandera iraní, gritando ‘¡Muerte al dictador!’ y ‘¡Esta no es la última batalla, los Pahlaví están regresando!’”, informó Fars, añadiendo que otros en la multitud se opusieron a esas consignas.
La dinastía pro occidental Pahlaví gobernó Irán de 1925 a 1979, cuando fue derrocada por la Revolución Islámica.
Desde que comenzaron las protestas, las autoridades adoptaron un tono conciliador respecto a las demandas económicas, advirtiendo que no se tolerará la desestabilización ni el caos.
De los 15 fallecidos hasta ahora, cuatro se registraron ayer en enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en el oeste del país, de acuerdo con grupos de derechos humanos.












