Sábado 3 de enero de 2026, p. 21
Acámbaro, Gto., Unos 300 habitantes y agricultores de cuatro municipios se manifestaron ayer en Acámbaro contra el proyecto de construcción del acueducto de la presa Solís que abastecería de agua a los municipios de León, Celaya, Salamanca, Irapuato y Silao.
“El agua del campo no se toca”, “el acueducto destruye lo que el pueblo construye” y “el agua es vida, pero nos la quieren quitar”, se leía en pancartas que portaban los inconformes con la obra que forma parte del Plan Nacional Hídrico.
A pesar de que los gobiernos del estado de Guanajuato y el federal han señalado que el recurso hídrico que se enviará a las cinco demarcaciones citadas será de los ahorros que se obtendrán por la tecnificación del Distrito de Riego 011, algunos productores afirman que les quitarán el agua.
También reclaman que la Federación aún adeuda los pagos por las tierras donde se construyó la presa Solís, además de que el agua será para beneficiar a ricos e industrias.
Los manifestantes de los municipios de Acámbaro, Jerécuaro, Salvatierra y Pénjamo protestaron en las inmediaciones de la presa y aseguraron que también será afectada la actividad de unos mil 200 pescadores. Agregaron que en el módulo de riego de Acámbaro ya fueron cerrados los canales, perjudicando el flujo del agua.
El pasado 16 de diciembre, unas 100 personas se inconformaron en la sesión del Congreso estatal donde se aprobó una deuda de 4 mil millones de pesos para el proyecto en el que la federación y el estado invertirán en total 15 mil millones.
Según las autoridades, en la tecnificación del Distrito de Riego 011 serán utilizados más de 6 mil 400 millones de pesos, para el suministro de 25 mil tomas de campesinos y con la obra se ahorrarán 120 millones de metros cúbicos de agua.
Se pretende que el acueducto de 187 kilómetros de longitud beneficie a 2.6 millones de habitantes, que representan 43 por ciento de la población de Guanajuato.












