Viernes 28 de noviembre de 2025, p. 16
En el mundo uno de cada cuatro niños (unos 610 millones) vive con una madre que ha experimentado violencia física, emocional o sexual de su pareja en los pasados 12 meses, revela un nuevo informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La violencia que enfrentan millones de mujeres en sus hogares “no sólo viola sus derechos, sino que arrastra a sus hijos a entornos inseguros, adversos y marcados por el miedo”, advierte el organismo internacional, el cual destaca que sólo en América Latina y el Caribe se estima que más de 35 millones de niños y adolescentes enfrentan esta situación.
A ello se suma que cifras recientes de la Organización Mundial de la Salud confirman que más de 10 por ciento de las mujeres de 15 años o más sufrieron violencia física o sexual de su pareja en el año reciente.
El informe de Unicef, que contiene por primera vez datos regionales de la exposición infantil a la violencia de pareja contra sus madres, muestra “marcadas diferencias en las distintas zonas del mundo, reflejando desigualdades estructurales y patrones geográficos ampliamente documentados de violencia contra las mujeres”.
Oceanía encabeza la lista, pues se estima que más de la mitad de los niños del continente (cerca de 3 millones) viven en hogares donde las madres sufrieron violencia de pareja en el último año.
Le sigue África Subsahariana, donde la incidencia llega a 32 por ciento, lo que impacta a 187 millones de niños; en Asia Central y Meridional, 29 por ciento de los menores están expuestos a este tipo de violencia, lo que representa la mayor carga global, con 201 millones de niños afectados.
Ninguna región del planeta está exenta de este fenómeno, advierte Unicef. En el norte de África y Asia Occidental, 26 por ciento (52 millones de niños) viven en hogares donde la madre sufre violencia.
Situación en AL y el Caribe
En América Latina y el Caribe se reporta en 19 por ciento de la población infantil, es decir, 35 millones de niños; Asia Oriental y Sudoriental, con 21 por ciento (105 millones); Europa y América del Norte, con 13 por ciento o 28 millones, mientras en Australia y Nueva Zelanda es de 5 por ciento, es decir, afecta a 400 mil menores.
Debido a la magnitud del problema, Unicef urgió a los estados miembros a poner en marcha estrategias integrales para frenar tanto la violencia hacia las mujeres como contra los niños. Para ello, recomendó coordinar y ampliar planes que reduzcan simultáneamente ambas formas de violencia, incluyendo el apoyo a organizaciones dirigidas por mujeres y niñas; expandir los servicios centrados en las sobrevivientes, garantizando que tengan acceso a atención, protección y espacios seguros, así como invertir en prevención desde programas de apoyo a la crianza hasta iniciativas escolares que promuevan la igualdad de género y relaciones no violentas, entre otras.











