Jueves 28 de agosto de 2025, p. 22
Washington. El gobierno del presidente Donald Trump asumirá la gestión de la estación Union, uno de los mayores centros ferroviarios del país, al arrebatar la responsabilidad a Amtrak, en el más reciente esfuerzo del gobierno federal por tomar el control de Washington.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció ayer la toma de control durante un acto público junto al presidente de Amtrak, Roger Harris, en el principal centro de transporte de la capital, para dar a conocer el lanzamiento de una versión actualizada del tren Acela.
Duffy expresó que la estación había “caído en el abandono” cuando debería ser un “motivo de orgullo” para el Distrito de Columbia, y añadió que la medida del gobierno ayudará a “embellecer” el emblemático lugar, en unas publicaciones en linea junto con las del magnate, quien adelantó que solicitará al Congreso 2 mil millones de dólares para embellecer Washington.
“Él (Trump) quiere que Union sea hermosa de nuevo. Quiere que el tránsito sea seguro de nuevo. Y quiere que la capital de nuestra nación sea grandiosa de nuevo. Y lo de hoy es parte de todo eso”, declaró el funcionario.
Esta es la más reciente maniobra de la administración Trump para asumir el control del distrito capital, luego de que en semanas recientes desplegó a militares en la ciudad, tomó el control del departamento de policía local y reforzó la presencia de agentes de migración.
Trump aseguró que el multimillonario liberal George Soros y su hijo Alexander Soros deberían enfrentar cargos penales por motivar y financiar “protestas violentas que causaron un enorme daño” al país.
El mandatario aseguró en su plataforma Truth Social que “George Soros y su maravilloso hijo de izquierda radical deberían ser acusados bajo la ley RICO debido a su apoyo a las protestas violentas, y mucho más”.
Open Society Foundation, la red internacional de fundaciones privadas creada por el inversionista húngaro, calificó las acusaciones de Trump de “escandalosas y falsas”.