Las notificaciones de la agencia destacan más este calificativo, pese a ser personas sin condena, que la causa del fallecimiento
Domingo 19 de abril de 2026, p. 9
Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, 13 mexicanos han muerto bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y otros dos durante operaciones de autoridades estadunidenses contra indocumentados. Las notificaciones oficiales emitidas por esa agencia tras cada fallecimiento revelan un patrón recurrente: antes de informar las circunstancias de la muerte, el organismo subraya que se trataba de “criminales”.
En los primeros casos informados por ICE en 2025, los encabezados de las notificaciones que emitía mantenían un tono institucional. “Fallece nacional mexicano bajo custodia del ICE”, señala, por ejemplo, el comunicado difundido para dar cuenta de la muerte de Abelardo Avellaneda Delgado, quien el 5 de mayo de 2025 perdió la vida a los 68 años bajo custodia del ICE. Sin embargo, con el paso de los meses, la redacción cambió. Las cuatro notificaciones más recientes, correspondientes a 2026, abren con la misma fórmula: “Criminal illegal alien passes away” (Fallece extranjero ilegal criminal). Esta etiqueta combina el estatus migratorio irregular de los fallecidos con una condición de “criminal” que se establece antes de que se refiera cualquier otro dato sobre el fallecido.
El caso de Royer Pérez Jiménez ilustra este cambio discursivo del ICE, bajo cuya custodia han muerto al menos 48 personas de distintas nacionalidades desde enero de 2025. Tenía 19 años cuando falleció el 16 de marzo pasado en el centro de detención de Glades, Florida. Los cargos en su contra eran suplantación de identidad y resistencia a la autoridad, ambos sin sentencia condenatoria. El ICE lo identificó desde el primer renglón como “criminal illegal alien” (extranjero ilegal criminal).
Algo similar ocurrió con Heber Sánchez Domínguez, detenido por conducir sin licencia y fallecido el 14 de enero de 2026, tras seis días bajo custodia. En su comunicado, la agencia dedicó varios párrafos a detallar su historial migratorio, pese a que no tenía condena penal.
La estructura de estas notificaciones emitidas por el ICE tras el deceso de los migrantes mexicanos y de otras nacionalidades sigue un mismo orden: primero se presentan los antecedentes penales y migratorios, y después se mencionan las circunstancias de la muerte. Así, el fallecimiento de cada migrante aparece como el resultado de la situación legal de la persona.
En los 13 casos de los mexicanos, los comunicados concluyen con un párrafo prácticamente idéntico: “El ICE se compromete a garantizar que todas las personas bajo su custodia vivan en entornos seguros y humanos”. En uno de ellos –el del fallecimiento de Alberto Gutiérrez Reyes, en noviembre de 2025–, el ICE añadió, luego de dar cuenta de los servicios médicos que recibió durante su detención, la siguiente frase: “Esta es la mejor atención médica que muchos extranjeros han recibido en toda su vida”.
El gobierno mexicano ha reclamado a Washington el esclarecimiento de las muertes.
“La repetición de defunciones es inaceptable y refleja deficiencias graves en los centros de detención migratoria, incompatibles con estándares de derechos humanos y protección de la vida de las personas”, ha dicho la Secretaría de Relaciones Exteriores tras los últimos fallecimientos.











