Sábado 18 de abril de 2026, p. 21
Mexicali, BC., La nación kumiai, que habita en los límites de Baja California, México, y California, Estados Unidos, se pronunció por realizar reuniones con los gobiernos de ambos países para defender la montaña sagrada del Cuchumá del daño que le causan las explosiones con dinamita que realizan las autoridades estadunidenses para construir un muro fronterizo en la zona.
Durante un encuentro binacional, los representantes del pueblo originario advirtieron que con base en las constituciones de los dos países, los kumiai tienen representación social y legal, por lo cual esperan lograr acuerdos de respeto a su cultura en esas reuniones.
En caso contrario, dijeron, recurrirán a la Organización de Naciones Unidas (ONU) o a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que ser escuchados.
Respecto a México, expusieron que solicitarán a los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda la declaratoria de emergencia ante el impacto ambiental, cultural y espiritual que se comete en Tecate, Baja California.
Ayer, se congregó una veintena de representantes de la nación kumiai en el Centro Estatal de las Artes de Tecate, localizado a 5 kilómetros del cerro Cuchumá, la montaña sagrada que están destruyendo las obras del muro fronterizo del presidente estadunidense Donald Trump.
Por más de una hora y a puerta cerrada deliberaron en su idioma sobre el impacto cultural, espiritual y ambiental del sitio sagrado.
Después permitieron el ingreso de autoridades estatales, investigadores y periodistas, donde plantearon algunos puntos que acordaron en su plenaria.
Al cónclave asistieron las titulares de las secretarías de Cultura y de Medio Ambiente estatales, Alma Delia Ábrego y Elvia Martínez, respectivamente.
Entre los acuerdos destaca la redacción de un documento sobre las implicaciones que tiene el uso de explosivos y el deterioro de la naturaleza por la construcción de un muro de metal.
Asimismo, convinieron en realizar un segundo encuentro binacional el próximo domingo, donde informarán el resultado de las entrevistas con autoridades estadunidenses y los instrumentos jurídicos a los que recurrirían como nación kumiai.
Guerrero dormido
En la cosmovisión kumiai la naturaleza es vital, por lo que la destrucción de su sito sagrado hará que se despierte el Cuchumá, el guerrero dormido que se convirtió en montaña, manifestaron.
Al hablar de los guerreros de gran valía en su cultura, los indígenas empezaron a hablar en el idioma kumiai.
–¿Es literal que se levante el guerrero dormido?, se preguntó al término de la reunión.
–“Es en el sentido de que la montaña nos dará fuerza, energía y también Mayja, el gran creador, para evitar mayor deterioro y conservemos lo nuestro” –respondió el kumiai Fernando Meza.
Recordó que en otra lucha contra la destrucción de la naturaleza, cuando se pretendió afectar la zona de Vallecitos donde hay pinturas rupestres, con la instalación de “abanicos” de las plantas de energía eólica por la trasnacional Sempra Energy en 2010, lograron que los colocarán fuera de esa zona.
“La nación kumiai está fuerte y unida en la defensa del Cuchumá”, sostuvo a su vez Ana Gloria Montes Castañeda representante de la comunidad de San José de la Zorra.
La también consejera indicó que se realizan otros encuentros con representantes de la reserva kumiai en California, para establecer una ruta jurídica de su patrimonio cultural y espiritual.
Sobre el muro, señaló que ha sido una larga lucha y rememoró que antes se pasaba a la reserva kumiai en California a hacer ceremonias, pero en 2020 lo construyeron al este de Tecate, en Campo, California, en el que participó mucha gente.
A principios de 2021, el entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden, suspendió la edificación del muro en esa zona indígena, aunque ya había daños en sitios sagrados y restos funerarios, según la Oficina de Supervisión de ese gobierno.
Montes Castañeda pidió a los periodistas escuchar al pueblo kumiai y no a los políticos que sólo incluyen temas indígenas en sus campañas.
Por su parte, la autoridad tradicional de Peña Blanca, Josefina López Meza, recordó que antes se cruzaba libremente “por ser un derecho que teníamos como indígenas de Baja California y de Tecate, porque somos los nativos de aquí, pero los que llegaron después se posesionaron de la tierra que era nuestra”.
Desde tiempos ancestrales hasta 2003, expuso, “subíamos y bajábamos a hacer ceremonias al Cuchumá, al rancho no entrábamos, pero nos dejaban el paso libre al cerro.
“(Ahora) ya no nos dejan pasar, antes cruzaba sin papeles hacia Escondido, California, sin nada, a mi abuela, mis tías, nadie nos ponía ni una traba; ahora si no hay papelito no te dejan pasar”, lamentó.
“Esperemos que el gran creador nos escuche y nos respete porque el respeto es lo más sagrado para nosotros los indígenas. Estoy al pie del cañón porque se me hace triste que desgajen al cerro”, concluyó.











