Participó en matanza de 19 migrantes en Tamaulipas en 2021
Miércoles 15 de abril de 2026, p. 6
A menos de una semana de haber sido detenido, José Arturo Alfaro Acuña, uno de los policías involucrados en la masacre de migrantes en Camargo, Tamaulipas, el 22 enero de 2021, se fugó del Centro Integral de Justicia en Ciudad Victoria el pasado 3 de abril, por lo que las familias de las víctimas y las organizaciones civiles que las acompañan exigieron que se esclarezcan los hechos y se sancione a los responsables.
Fundación para la Justicia y la Red Jesuita con Migrantes Guatemala señalaron que la fuga se dio después de la continuación de la audiencia inicial en donde se le vinculó a proceso por homicidio calificado, entre otros delitos, mientras esperaba su traslado al Centro de Reinserción Social (Cereso) en Ciudad Victoria.
Miguel Ángel Zenteno, abogado de la Fundación para la Justicia, expuso que no se concibe cómo es posible que en un centro de justicia una persona se pueda escapar sin mayor problema. Explicó que tanto en el interior como en el exterior del recinto hay seguridad. “Estamos hablando de que esta persona tuvo que haber pasado mínimo por tres filtros”, enfatizó.
En entrevista, indicó que ya hay dos elementos de la Policía Procesal detenidos por presunta participación en la fuga. Sin embargo, subrayó que es necesario “llegar a la verdad y conocer si esto fue una falla en la aplicación de protocolos o hubo factores de corrupción e impunidad” que permitieron a Alfaro abandonar el inmueble.
El litigante refirió que por la masacre de Camargo, donde 19 personas fueron asesinadas y calcinadas –la mayoría migrantes guatemaltecos–, ya hay 13 detenidos, 12 de los cuales están sentenciados, pero aún faltan más de 10 por ser aprehendidos.
Mencionó que Alfaro, quien pertenecía al Grupo de Operaciones Especiales, fue detenido el 30 de marzo de 2026 y, según las investigaciones, fue de los primeros elementos que comenzaron la persecución del grupo de migrantes y que dispararon contra ellos. También se sabe, dijo, que participó en actos de tortura contra algunos sobrevivientes.
Zenteno expuso que a cinco años de la masacre no se ha logrado saber toda la verdad sobre lo que sucedió. No se conoce, dijo, “qué personas dieron la instrucción para que esto se pudiera llevar a cabo”.
Asimismo, destacó que falta la reparación del daño a las familias. La Comisión Estatal de Atención a Víctimas “no ha llevado acciones para poder iniciar los procedimientos”.












