Martes 14 de abril de 2026, p. 21
Madrid. Dos años después de haber empezado la instrucción, el juez Juan Carlos Peinado, de la Audiencia Provincial de Madrid, finalizó la investigación y dio inicio a los trámites para abrir juicio oral contra Begoña Gómez, esposa del presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, quien será procesada por cuatro delitos: malversación de fondos públicos, tráfico de influencias, apropiación indebida y corrupción en los negocios.
El magistrado, muy criticado en su carrera por sus actuaciones y fallos, emitió un escrito en que llegó a acusar a la investigada de incurrir en “conductas propias de regímenes absolutistas”.
El ministro de Justicia, el socialista Félix Bolaños, señaló al juez de “avergonzar a muchos ciudadanos y a muchos jueces y magistrados de nuestro país”.
La esposa de Sánchez lleva dos años sometida a una exhaustiva investigación por sus actividades profesionales, ya que el juez instructor asumió las tesis que le presentaron en el origen una serie de plataformas de extrema derecha en las que la inculpaban de haber utilizado su condición de “esposa de…” para beneficiarse, tanto en su crecimiento profesional como en el económico.
La investigación será ahora evaluada y juzgada por un tribunal independiente, constituido en una sala, que emitirá un veredicto.
Fiel a su forma de proceder, el juez Peinado volvió a emitir un texto lleno de frases polémicas y poco habituales en la jerga jurídica: “las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen más propias de regímenes absolutistas, por suerte ya olvidados en el tiempo en nuestro Estado. Quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII” (considerado uno de los reyes más nocivos de la historia de España, recordado con el apelativo despectivo de rey felón, ya que su reinado estuvo marcado por la invasión francesa y la apuesta por el absolutismo frente a las políticas liberales).











