Duopolio: del imperio a la supervivencia
l duopolio –abusivo y arrogante dueño del futbol mexicano y del Tri– atraviesa por un momento crítico, tenso, crucial… Cada televisora vive su propio drama y no presagia nada bueno. La del Ajusco tiene a su dueño metido en grave entuerto con un juicio sumario en Nueva York por un adeudo de 600 millones de dólares, el cual se suma a la obligación de saldar miles de millones de pesos en México por impuestos… La de avenida Chapultepec se entrampó en una megarremodelación del vetusto estadio Azteca para albergar tan sólo ¡cinco partidos! del Mundial... y aún no se sabe si la justicia estadunidense archivará el caso de sobornos, enmarcados en el FIFAgate.
Están entre la espada y la pared, con deudas asfixiantes que las han enloquecido. Sólo se les ocurre tratar de endosar la factura al aficionado, pasan la charola con descaro. Televisa quiere que en masa se suscriban para ver los partidos del Mundial, que los lunáticos fanáticos paguen con un riñón para ver los partidos más atractivos: mil 140 pesos por el estacionamiento que antes costaba 300, que vayan al estadio Azteca a ver al equipo amarillo pagando boletos cuyo precio van de 700 a 9 mil 113 pesos… Para colmo, se trata de un América en la peor versión de los últimos años, con una plantilla insulsa, sin figuras.
La tele dejó de ser el gran negocio, las redes sociales y sus diversas plataformas la sepul-taron. Los jóvenes e infantes encuentran su contenido de nulo atractivo. Los noticieros son pura y vil nota roja, el deporte es uno de sus postreros recursos y a él se aferran con tal desesperación que causa hilaridad… La del Ajusco ha puesto a la dupla más exitosa de comentaristas a anunciar toda clase de productos, incluido el casi ruego de que corran a depositar 10 mil pesos en Banco Azteca, para salvar al patrón… Pero el deporte, el futbol, ya no es el rincón más seguro, y justo empieza a arrojar las consecuencias del pésimo manejo que han hecho del popular deporte.
En 1997, tras la muerte de Azcárraga Milmo, con las finanzas de Televisa bordeando la quiebra, grandes empresarios como María Asunción Aramburuzabala y Carlos Slim Helú acudieron al auxilio de Azcárraga Jean y restructuraron la televisora; con su aporte liquidaron a los socios Alemán, Díez Barroso y Burillo, dejando al heredero como principal accionista. Eran tiempos en que le veían futuro a la tele… La relación con Slim se fracturó en el pleito por las telecomunicaciones, y Azcárraga Jean o los “cuatro fantásticos” (ya son tres, con la salida en 2017 de José Bastón) nomás no pudo; perdió un pleito en Estados Unidos con Univisión, luego optó por una alianza que derivó en TUDN.
Las últimas jugadas en el tablero no han resultado. Fracasó el plan con la imposición en el futbol de Juan Carlos Bomba Rodríguez y una soñada inyección de dinero fresco. Se endeudó para la remodelación del Coloso de Santa Úrsula y ya quiere desquitarse con los aficionados, con precios que no se ven ni en la Liga Premier… nada qué ver con los Mundiales de 1970 y 86, pues ahora la principal ganadora será la FIFA, que no le ahorró ni el pleito con los palcohabientes, y no quiere más anunciantes que sus patrocinadores… Como concesión graciosa cede los minutos de hidratación que habrá en los juegos.
Guste o no, Slim influye en el futbol, fue bicampeón con el León, es socio del Real Oviedo e indirectamente ha estorbado, incomodado los propósitos hegemonistas de Azcárraga a través su socio Jesús Martínez Patiño, y, todo indica, no dejará de hacerlo hacia el periodo 2026-30, de próxima definición… Taaan caro el clásico joven para un desangelado y gris empate… El Rebaño se despeña. Las Chivas, que van cuesta abajo, cayeron por goleada frente a los Tigres… Los seguidores auriazules están ilusionados al máximo, Pumas no afloja el paso y cumple un buen torneo que lo perfila como serio candidato.
La silbante Katia Itzel García, de 33 años, corona un amplio recorrido internacional con la designación que hizo FIFA para que, junto con César Ramos, participe en el Mundial 2026. Su currículum incluye los Juegos Olímpicos de París 2024, Mundial Sub-20 varonil, Copa Oro varonil, final Sub-17 mujeres y Final de Copa de Campeones femenil. Katia ganó la oportunidad con trabajo y carácter, ignorando amenazas, críticas misóginas e insultos. Cierto, ha tenido fallas porque hasta los mejores –hombres y mujeres– se equivocan, pero el balance ha sido positivo.












