Lunes 13 de abril de 2026, p. 21
Jerusalén. El Tribunal de Distrito de Jerusalén ocupada aplazó ayer una vez más el juicio por corrupción contra el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, a solicitud del mismo, quien alegó cuestiones de seguridad en medio de la guerra contra Irán.
La Fiscalía General de Israel aceptó la petición de un margen de dos semanas. El tribunal pidió al abogado Amit Hadad evaluar si Netanyahu puede declarar a partir del 19 de abril; la próxima semana se decidirá sobre una posible prórroga adicional de siete días según la evolución de los acontecimientos bélicos.
El premier enfrenta tres causas por fraude, aceptación de sobornos y abuso de confianza, que incluyen presiones a medios de comunicación y recepción de regalos de lujo a cambio de favores.
Netanyahu, en su sexto mandato desde finales de 2022, mantiene el discurso de ser objeto de persecución política y ha alegado en reiteradas ocasiones que el proceso obstaculiza su labor de gobierno. El juicio, iniciado en 2020, se ha visto interrumpido múltiples veces por los conflictos regionales.
En paralelo, el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, irrumpió en la explanada de las Mezquitas, Al-Aqsa, en Jerusalén Este ocupada, lo que viola el statu quo que data de hace décadas, y rezó en el recinto. Aunque los judíos pueden visitar el complejo situado en la cima de la colina, no se les permite realizar oraciones allí. El lugar está administrado por un fideicomiso islámico jordano, conocido como el Waqf de Jerusalén ocupada.
“Hoy me siento como el dueño de este lugar”, se jactó Ben-Gvir en un video sobre su tercera incursión en el tercer lugar más sagrado del islam este año. La acción provocó condenas de autoridades palestinas, Jordania y varios países árabes, que la consideraron una provocación que arriesga nuevas escaladas de violencia. Hasta el momento, la oficina de Netanyahu no hizo oomentarios.












