Colonos dicen desconocer origen // Autoridades ni explican ni resuelven
Lunes 13 de abril de 2026, p. 29
Agua turbia, de color amarillento o café, mezclada con sedimentos reciben habitantes de la primera y segunda secciones de la colonia Moctezuma, en la alcaldía Venustiano Carranza. En cubetas y tinacos, el líquido se cubre de una nata blanquecina, mientras una especie de salitre se acumula y obstruye las tuberías, las cuales –aseguran vecinos– han cambiado entre dos y hasta cuatro veces, mientras para purificar el agua utilizan hasta tres tipos de filtros.
Realizar actividades cotidianas como lavar ropa, trastes o bañarse también es complicado, pues el agua produce sarpullido. “Te tienes que poner mucha crema para que se te quite la comezón, porque es imposible estar comprando agua de garrafón”, relataron entrevistados. Aunque la mala calidad del agua persiste desde hace al menos dos años, en marzo y lo que va de abril la situación se agravó por el desabasto irregular de líquido.
En el mercado Luis Preciado de la Torre, ubicado en la calle Aviación, “el agua sale muy lechosa, como con arena; tiene mucho salitre”, señaló Ana María Enzo, locataria desde hace 40 años. Afirmó que en su vivienda –sobre la calle Miguel Jacintes– ha tenido que cambiar dos veces la tubería y gastar en trabajos de plomería para destaparla: “Hay que traer al plomero para que traiga su bomba de presión y limpie la tubería; es un costo más”. Añadió que el suministro llega sólo por momentos y en poca cantidad. “Es desconcertante porque no sabemos cómo están conectadas las líneas”, dijo.
Más adelante, entre las calles Carlos Santana y José Rivera, la señora Elizabeth ha optado por utilizar filtros de piedra, de tela y perlas de cloro para purificar el agua, esto le representa un gasto periódico de 2 mil y 3 mil pesos, aunque aseguró que la medida no es suficiente. En su domicilio mostró mangueras y tinacos cubiertos de sarro y suciedad; también detalló que de la red apenas cae “un poquito más de un hilo de agua”.
Además, la mala calidad del líquido ha provocado afectaciones en la piel. Rosa y Lucía explicaron que “no se puede uno bañar bien porque salen ronchas”; además, el líquido despide un olor fétido y al abrir la llave sale con lodo, lo que también daña las regaderas.
Pasando la avenida Iztaccíhuatl, en la segunda sección, vecinos como Arturo y Maricruz, residentes de la calle Oriente 146, han optado por mezclar el agua con bicarbonato y vinagre para evitar que los químicos dejen la vajilla blanquecina. Aseguraron que hace años el agua era potable, en cambio hoy desconocen qué origina la contaminación y reprochan que pese a los reportes hechos ante la alcaldía, las autoridades no han dado solución ni una explicación del problema.












