Diez claves detrás de la prohibición de los toros en México o una segunda lectura de nuestros desaseos taurinos
n el diario español El Debate, el escritor Andrés Amorós afirmó: “A petición de un grupo animalista, una jueza ha prohibido ‘las corridas de toros con sangre’. Eso ha sucedido en México, según el New York Times ‘la mayor ciudad taurina del mayor país taurino del mundo’”. (Hace décadas con promotores hispanópatas de espaldas a una alelada afición, le fató decir). “El lamentable esperpento se puede explicar con diez claves”:
1. “Pretenden permitir sólo un absurdo espectáculo, una tauromaquia a la mexicana (ándale), con los cuernos de los toros envueltos en fundas… Se elimina toda la emoción y la grandeza trágica del rito. (Si el ganado tiene edad, trapío y exigencia).
2. “La tradición taurina es una de las más hondamente arraigadas en la cultura popular mexicana”. (Aquí el autor expone datos de la antigua historia taurina de México, omitiendo, como lo hará en todas sus claves, la negligencia múltiple que derivó en la reciente prohibición: sectores taurinos, aficionados, crítica especializada y autoridades).
3. “Abunda en México el encaste Saltillo. La selección y el manejo han hecho que el toro mexicano suela tener una nobleza y un temple característicos. (Hace décadas anovillado, soso y predecible). “…muchos diestros españoles han proclamado que esa embestida pastueña, típica del toro mexicano, les ayudó a mejorar su estilo de torear...” (Evita mencionar que aquí hace décadas las figuras importadas exigen reses jóvenes y pastueñas, con la anuencia de todos.)
4. “Todos los grandes toreros españoles han actuado en México (salvo Gallito); algunos han llegado a ser ídolos consentidos. La afición mexicana, tan apasionada, ha consagrado siempre como héroes populares a sus grandes toreros. Con el nuevo tipo de festejo perderían ese carácter.” (Omite que la falta de ídolos mexicanos de luces obedece a las colonizadas empresas y al resto de los sectores, mucho antes de esta prohibición.)
5. “…En la capital se inauguró en 1946 la Plaza Monumental. Este gigantesco ‘embudo’ se considera la plaza más grande del mundo; verla llena de público es ya un espectáculo. Todos los diestros que han logrado triunfar allí proclaman que supone una experiencia inolvidable.” (Y con orejas como confeti, más).
6. “Según ha declarado el director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, éste es el primer país que ha realizado un inventario nacional de los festejos taurinos con vistas a conseguir la protección de la Unesco”. (Ese apéndice del imperio gringo tampoco liberaría de su torpeza empresarial a nuestros caprichosos promotores.)
7. “Se ha argumentado que esta corrida ‘a la mexicana’ (a Amorós le encanta su calificativo) forma parte de una presunta lucha contra la violencia... no es un argumento serio. Baste con comparar el número de festejos taurinos que se celebran anualmente en México y el número de muertes violentas en el mismo periodo de tiempo.”
8. “En México, la fiesta de los toros no sólo está muy arraigada en la cultura popular; también forma parte importante de la cultura que podemos considerar elevada” (y cita a Sor Juana, Paz y Fuentes).
9. “Ha acertado la Fundación del Toro de Lidia al calificar este ataque a la Fiesta como una prohibición encubierta. Desde España podemos ofrecer apoyo, afecto, poco más. Son los profesionales y los aficionados mexicanos los que tienen que movilizarse contra este disparate, sin aceptar esa falsificación total del rito taurino. (Aunque hace décadas se venga falsificando, gracias también a los ases españoles). Y concluye orondo:
10. “Además de ceder a los animalistas, la prohibición de la jueza mexicana ha recibido el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ya ven los mexicanos los riesgos de votar a alguien que no lo merece (¿Xóchitl o Anaya sí?) …Muchas veces, la oposición a la tauromaquia nace de una actitud política: el odio a la tradición cultural española”. (Y a un hartazgo ante colonizados promotores taurinos y sus mediocres gestiones, ocultó el preocupado analista).











