Semana caótica para el Sistema de Transporte Colectivo
Pasajeros sufrieron empujones, patadas, mentadas de madre y desesperación
Sábado 11 de abril de 2026, p. 24
El paro de un sector de trabajadores del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo que no laboraron horas extras como medida de protesta en el marco de las negociaciones por mejoras laborales, ocasionó retrasos en la operación de varias líneas del Metro y generó largos tiempos de traslado para los usuarios, que llegaron a sus destinos una hora tarde.
No sólo eso: los andenes lucieron abarrotados, hubo empujones en el ascenso y descenso de trenes y en algunos casos conatos de riñas, pues muchos usuarios querían abordar las unidades.
La interrupción laboral de los agremiados provocó que 30 por ciento de los trenes dejaran de circular, pues solamente lo hicieron 175 de 250, es decir, 75 no salieron por la protesta, de acuerdo con reportes del mismo sindicato.
Por medio de las redes sociales se comenzaron a reportar las fallas, principalmente en la línea 3, que corre de Universidad a Indios Verdes, donde se vieron largas filas, espera de trenes por más de media hora y hasta empujones.
Al abordar en la estación Juárez de dicha línea, los andenes se llenaron al paso de los minutos por la poca fluidez en la corrida de trenes. Silbidos y mentadas de madre resonaban mientras los usuarios esperaban.
En tan sólo 12 estaciones que se recorrieron a las 11 de la mañana, en la última en la que se descendió –Copilco–, el trayecto fue de una hora con 20 minutos.
Esto no fue lo único que vivieron los pasajeros: la desesperación por abordar los vagones originó enojos, empujones y mentadas. El problema se extendió a otras líneas como la 1, 2, 7, 8, 9 y B.
Al final, llegó la solidaridad
No todo fue malo, ya que la solidaridad se hizo presente; poco a poco las personas señalaban dónde bajarían, por lo que todos trataron de recorrerse, incluso salieron del vagón.
“Todos venimos como sardinas”, reprochó un usuario debido a que todos iban apretujados.
“¡No me patees!”, gritó un hombre mientras otro le respondía que sólo intentaba entrar, que no era una agresión.
Por su parte, el sindicato informó que los trabajadores se inconformaron debido a “la falta de respuesta real y sin dilación, se pronunciaron por no trabajar tiempo extraordinario en las áreas técnicas y operativas de todas las líneas”, pero en la 1, 2, 3, 7, 8, 9 y B no salieron a circular la totalidad de trenes programados por falta de personal o ausentismo.
Por medio de un comunicado, el director del Metro, Adrián Rubalcava, enfatizó que existe certeza de que las negociaciones con la dirigencia del gremio son para mejorar las condiciones laborales de la base trabajadora, lo cual debe suceder a la par de la optimización del servicio al público de las 12 rutas.
Las negociaciones “avanzan de forma correcta, incluso están muy adelantadas”. Señalaron que si bien es cierto que el proceso de negociación ha sido lento, “hay certidumbre en relación con la propuesta que está en la mesa de negociación, la cual es seria y muy sensible, con beneficio para el organismo en cuanto a ahorros en el ejercicio presupuestal”.
Las autoridades precisaron que la propuesta permitirá dar respuesta a la representación sindical, por lo que ya está en revisión para posterior aprobación por parte de la Secretaría de Administración y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México.
Asimismo, hicieron un llamado a los usuarios para que tengan comprensión y paciencia por las afectaciones en el servicio.
Con esto, suman cuatro días consecutivos de fallas en el Metro, pues desde el martes se reportaron diferentes problemas. De hecho, la línea 3 es la segunda vez con severos retrasos esta semana, así como la 1 y la 4, lo que provocó que operara 60 por ciento de la ruta.











