Jueves 9 de abril de 2026, p. 10
El Senado aprobó modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para reducir de manera paulatina la semana laboral a 40 horas, y remitió la minuta a la Cámara de Diputados para su análisis y votación.
La oposición insistió en que haya dos días de descanso por cinco laborables, mientras Morena defendió el dictamen que sólo considera uno, con el argumento de que actúa con responsabilidad.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, el morenista Manuel Huerta, reconoció que es legítima la aspiración de tener dos días de descanso a la semana. La reforma no cancela ese modelo, “simplemente evita convertirlo desde ahora en la única fórmula constitucionalmente válida para todos los sectores”.
Es una distinción importante, porque legislar con seriedad también significa entender que la protección de derechos debe ser compatible con la diversidad de jornadas, turnos y actividades que existen en el país, añadió.
Al presentar el dictamen, aprobado en lo general por unanimidad y en lo particular por 87 votos a favor y 18 en contra, consideró que “lo responsable no es confundir la meta con una sola vía para alcanzarla. La meta es clara: bajar de 48 a 40 horas semanales. La forma concreta en que ese tiempo se distribuya puede variar, siempre con el principio de acuerdo, legalidad y mayor beneficio para las personas trabajadoras”.
Carolina Viggiano anunció el voto del Partido Revolucionario Institucional a favor, pero expresó al gobierno que esto no es lo que ofreció. “La promesa original era muy simple y poderosa: cinco días de trabajo con dos de descanso. Esa fue la oferta electoral que se hizo a los trabajadores de México”, apuntó.
En tono similar se expresó el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, quien señaló que el proyecto no cumple con el propósito de dar condiciones de bienestar.
Indicó que el documento plantea que los asalariados podrán acordar con el empleador esquemas de distribución de la jornada laboral y de descanso. “Pero seamos serios y honestos: hay una asimetría tremenda en la relación laboral entre patrones y trabajadores, y esto implica que en los hechos no hay garantías para modificar sustancialmente el régimen de descanso”, agregó.
La reforma plantea que la reducción de la jornada laboral a 40 horas se alcanzará de manera gradual, tal como establece la Constitución. En 2026, aún será de 48 horas a la semana, luego bajará dos horas cada año, hasta llegar a las 40 en 2030. Por cada seis días de trabajo se deberá otorgar, por lo menos, un día de descanso con goce de salario íntegro, añade.
Las primeras 12 horas extras se pagarán al doble y de la decimotercera en adelante se liquidarán al triple.
También se define la obligación de los empleadores de llevar registro electrónico de la jornada laboral de cada persona y se fija una multa de 250 a 5 mil unidades de medida y actualización a quienes incumplan con ello.











