Jueves 9 de abril de 2026, p. 15
México tiene capacidad para lograr autosuficiencia energética en gas, aunque el mejor camino para ello es el fracking o fractura hidráulica en yacimientos no convencionales, con menos agua o reutilizada, y con estricta vigilancia, señaló Alma América Porres, ex comisionada de la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).
“Para alcanzar el pico de producción de gas y aceite, Estados Unidos requirió de 10 a 15 años. Aquí se puede aprovechar esa curva de aprendizaje y hacerlo en 40 o 50 por ciento de ese tiempo”, previó en entrevista.
“La tecnología existe. Ya no es un reto de investigación, es un reto tecnológico. Hay compañías que tienen esa tecnología. Lo que sí es un reto para México es la eficiencia con que se va a aplicar, y hacerlo con estricta vigilancia, pues es un reto de seguridad y ambiental. De lo contrario, sería un gran riesgo para la sociedad y el entorno”, comentó.
Porres indicó que los yacimientos no convencionales más importantes para obtener gas se encuentran en Tamaulipas, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Veracruz, y que la revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) representa una oportunidad para impulsar la producción de gas en el país.
“Quizá no se resuelva la soberanía en gas de inmediato, pero sí podemos no ser tan dependientes de Estados Unidos. Sin embargo, hay que ver qué tan fácil o difícil puede ser utilizar el gas no convencional a estas alturas. Vamos atrasados al menos 10 años en la explotación de ese tipo de yacimientos”, destacó.
Otro ex comisionado de la CNH consultado por La Jornada recordó que al inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador fueron cancelados ocho contratos que se iban a licitar en Tamaulipas para producir en yacimientos no convencionales.
“Vamos a volver a donde estábamos. Eran licitaciones que estaban en marcha y la Secretaría de Energía decidió cancelarlas”, mencionó.
“Para poder aprovechar la enorme cantidad de recursos que México tiene en yacimientos nacionales, necesariamente se debe llevar a cabo el fracking. Hoy tenemos una clara dependencia de una sola fuente de suministro, Estados Unidos: 75 por ciento del gas que consumimos viene de Texas. Y nosotros tenemos una cuenca petrolera muy rica, muy conocida, que podríamos intentar aprovechar”, agregó.
Por su parte, Arturo Carranza, analista del sector energético, mencionó que la tecnología actual es mejor que en 2008, cuando fue el auge del fracking, y que un porcentaje muy alto de la generación eléctrica se realiza con centrales de ciclo combinado que funcionan con gas natural.
“Casi 80 por ciento del gas natural para generar energía eléctrica en México se importa. Es necesario reducir esa dependencia y no hay otra forma que identificar las mejores tecnologías de fractura hidráulica para aplicarlas en los yacimientos no convencionales, pues está demostrado que los convencionales no alcanzan para reducir esa dependencia”, sostuvo.
En tanto, Fluvio Ruiz, ex consejero independiente de Pemex, expuso que el fracturamiento hidráulico es sólo una de las técnicas disponibles para obtener gas.
“Han evolucionado en términos de uso de agua y de daño general al medio ambiente. Hay mucha experiencia, regulaciones más precisas; por eso se va a crear un grupo de expertos para evaluar la mejor forma de explotar los yacimientos”, expresó.
“El desarrollo máximo de nuestro potencial no se va a dar al menos en el mediano plazo, ni corto plazo para ser autosuficientes, pero va a reducir al menos nuestra vulnerabilidad frente a Estados Unidos; habrá que pensar en otro tipo de estrategias”, concluyó Ruiz.











