Lunes 6 de abril de 2026, p. 2
El monero José Hernández publicó en México, en colaboración con el productor y guionista Frank Spotnitz, El infierno de Fante (Sexto Piso), la primera novela gráfica que se adentra a los claroscuros del legendario escritor estadunidense John Fante (1909-1983), autor de Pregúntale al polvo, entre otros clásicos.
El material está dividido en dos partes: la primera narra las vivencias del escritor, considerado precursor del “realismo sucio”, desde su propia perspectiva; la segunda se enfoca en la visión de su esposa, Joyce Smart.
Para el artista mexicano, este libro reivindica a un escritor que “nunca tuvo el reconocimiento que él mismo sabía que merecía”, pues más allá de que en los años 80 se le identificara como el creador de un nuevo género literario, “no deja de ser un autor de culto, muy de nicho”, explicó en entrevista con La Jornada.
Agregó que la vida profesional de Fante estuvo plagada de fracasos. “Tuvo muchos proyectos interesantísimos, no sólo literarios. En los años 30 incursionó como guionista en Hollywood, pero todas sus películas resultaron un fiasco. Incluso llegó a trabajar con Orson Welles y Francis Ford Coppola, pero algo sucedía: todos sus planes se malograban”.
Una de sus mayores decepciones, puntualizó Hernández, ocurrió tras la publicación, en 1939, de Pregúntale al polvo, considerada su mejor obra. Ese mismo año, la editorial Stackpole Sons decidió traducir Mein Kampf, de Adolf Hitler, sin permiso. “A la empresa se le viene un problema durísimo y concentra todo su interés en los juicios. Debido al abandono, la novela de Fante pasó totalmente inadvertida”.
Pero a pesar de todos los inconvenientes, para Hernández, John Fante está más vigente que nunca, sobre todo por su condición como hijo de migrantes italianos, algo que reflejó en la mayoría de sus títulos. “Él siempre fue muy cercano a los grupos de inmigrantes en Estados Unidos. Incluso, a pesar de haber nacido en ese país, Fante se sentía un extranjero. Sabía que su existencia era resultado de las migraciones.
El hombre y su obra
“Creo que la gran fortuna de su vida fue conocer a Joyce Smart, con quien se casa”, apuntó el dibujante. Sin embargo, la vida de su esposa no fue fácil. John Fante era una persona alcohólica. Ya en su madurez se enfermó de diabetes, lo que lo llevó a perder ambas piernas y la vista. “Ella, a pesar de haber tenido muchas oportunidades para abandonarlo, decidió quedarse con él. Decía que estaba enamorada no del hombre, sino del escritor”.
El mismo guionista lo señaló en el prefacio: “Cualquiera que haya sido la razón, Joyce decidió quedarse a su lado, a pesar de tener todas las razones para dejarlo. Su amor y determinación lo salvaron, tanto al hombre como al escritor. Ella nunca se rindió. Tal vez, John finalmente no logró escapar a sus demonios, pero gracias a Joyce, su literatura sí lo hizo. Si la historia de John no es una tragedia, es porque también es la historia de Joyce”.
La perspectiva de Joyce
El libro sale a la luz con un reto: recuperar las experiencias de John Fante sin revictimizar a Joyce. No obstante, Hernández explicó que no fue una tarea compleja para el guionista Frank Spotniz, reconocido por su trabajo en las series Los expedientes secretos X y El hombre en el castillo, quien conoció la historia en voz de la propia esposa del escritor.
Agregó que Spotnitz tuvo la oportunidad de entrevistarse en repetidas ocasiones con Smart, hasta que se convirtieron en amigos. En esa confidencia ella le permitió consultar escritos y documentos sobre Fante. Él, por su parte, le promete desarrollar una serie, idea que más tarde se transformó en una novela gráfica.
“Es la empatía que siente Frank por Joyce lo que le permite no victimizarla. Al contrario, al decidir narrar la historia también desde el punto de vista de ella, que es a su vez el momento en que mejor conocemos a John y su obra, entendemos el porqué de sus decisiones”, acotó.
Asimismo, comentó, una vez terminado el libro, dos de los hijos de Fante y Smart tuvieron acceso a éste. “Les pareció que era bastante cercano y, sobre todo, muy conmovedor. Dijeron que retrataba muy bien la vida de sus padres”.
Con el paso de los años, un editor propuso a Frank Spotnitz desarrollar una novela gráfica. “En diciembre que vino a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, me contó que, al no saber sobre el tema, se dirigió al buscador de Google y escribió: ‘dibujantes biografías gráficas’ y, entre otras cosas, le apareció la trilogía de novelas gráficas sobre la vida del Che Guevara que hice hace unos años”, recordó Hernández.
“Afortunadamente se acababa de traducir mi trabajo al inglés, por lo que Frank pudo conseguir uno de mis libros. Le gustó mucho”, añadió. Ese fue el primer acercamiento. Más tarde, José Hernández fue contactado para participar en el proyecto. Durante el transcurso, el artista mexicano se dedicó a estudiar no sólo las biografías sobre John Fante, sino toda su obra.
Ambos artistas trabajaron durante tres años “sin que decayera el entusiasmo”. Y, a pesar de la barrera del idioma, lograron presentar esta edición bajo el sello de la editorial Sexto Piso, mucho tiempo antes de que se publique en su idioma original: el inglés.
El infierno de Fante ya se puede conseguir en librerías. Además, los autores desean difundir el libro no sólo en las diversas ferias literarias del país, sino que también buscan hacer un evento especial para la Ciudad de México. “Estamos tratando de cuadrar fechas con Frank para hacer una presentación en grande”, puntualizó.











