Domingo 5 de abril de 2026, p. 24
Recorrer calles, vecindades y la zona comercial de Tepito se ha vuelto “una visita obligada para visitantes” extranjeros y nacionales. Cuentos, leyendas y ficción son lo que motiva a estos turistas a recorrer el barrio bravo, que tras conocerlo lo celebran como si fuera la gran hazaña.
Desde Oaxaca, Alicia Pérez, en compañía de familiares que radican en la Ciudad de México, llegó a Tepito. Desde hace varios años tenía la ilusión de conocer este punto de la capital de gran fama, “donde dicen que encuentras de todo”.
Antes de llegar “todos me pedían que me cuidara, que en todo momento estuviera alerta, que no me alejara de la familia, que pensara muy bien antes de venir”.
La mujer de 52 años caminó por las calles Tenochtitlan, Caridad y Jesús Carranza, pero aseguró que no se sintió en peligro, por el contrario, al ver todo lo que se vende aprovechó para hacer “compritas baratas”.
Clones de ropa deportiva de diferentes marcas de 150 a 500 pesos, que “si las ves de lejos ni cuenta te das que son piratas”.
A este punto de la urbe también llegó Jody Sheng, procedente de Miami, y Christophe Tomas, de Francia, con la finalidad de conocer uno de los barrios más populares de la capital donde les contaron que pocos lo podían recorrer.
A la estadunidense, quien hace más de 20 años vivió en la Ciudad de México, se le hizo fácil realizar el recorrido; sin embargo, esta vez acudió en compañía de sus cuñadas, quienes les advirtieron que no podía llegar sola “porque la capital ya cambió”.
Otros visitantes llegaron desde Guanajuato, también en busca de ropa y accesorios baratos.
Aun así el interés por visitar Tepito no sólo es una opción personal, ha sido un punto de atracción que adquirió fama internacional que hasta recorridos se ofrecen por Internet y de colectivos culturales que buscan cambiar la imagen del barrio bravo con su historia, gastronomía y actividad comercial.











