Son una alternativa para quienes buscan diversión
Domingo 5 de abril de 2026, p. 24
Para algunas familias, acudir a las fuentes públicas de la Alameda Central el Sábado de Gloria se ha vuelto una tradición en la capital del país. Sobre todo, los niños son los más animados para jugar con el agua mientras los padres esperan a un costado o se remojan un poco las piernas.
El termómetro marca 28 grados y a pesar de que el sol llega a ocultarse en nubes plomizas, la sensación es sofocante, por lo que un buen chapuzón resulta más que refrescante.
Para otros también es un acto de disfrute del espacio público, como Horacio Téllez, quien fue al Centro a comprar unas cosas que necesitaba en casa y, acompañado por su esposa e hija de 6 años, se dieron un tiempo para que la pequeña, junto con otros niños, gozara del agua.
“Vimos que había niños en las fuentes, mi hija tiene 6 años y le entró la curiosidad. Hay mucha gente que no tiene la economía para darse unas vacaciones y digamos que ahorita las cosas no son muy baratas. Es una distracción tanto para los niños como los adultos.”
Luego de esta actividad recreativa, Horacio atenderá su negocio de papas a la francesa y alitas, además de ver el juego de futbol de su equipo el América, pues forma parte de una de las barras de apoyo de ese club.
En otra fuente había hasta un pato con el que un grupo de niñas jugaba, el animalito se dejaba cargar y regresaba de nueva cuenta al agua.
Comerciantes de aguas, raspados y refrescos preparados decidieron quedarse en esta zona, ya que aquellos que no estaban interesados en mojarse esperaban en las bancas de piedra de la Alameda, también frescos, a su manera.
Simón Téllez dijo que cada Semana Santa y Sábado de Gloria acude al primer cuadro y las fuentes de la Alameda para pasar un rato de esparcimiento.
“Como está el solazo amerita echarse un chapuzón aquí con los niños”, dijo mientras vigilaba a su hijo.











