Avances en México y el mundo para legalizar la eutanasia
ivía en Barcelona con una paraplejia irreversible. Es una lesión incurable de la médula espinal que provoca la pérdida de movilidad y, en muchos casos, de sensibilidad de la cintura hacia abajo. Quienes la padecen no pueden mover las piernas y suelen enfrentar dificultades para controlar órganos básicos como la vejiga o el intestino; también dolores neuropáticos intensos. No existen tratamientos capaces de recuperar la función perdida, por ello, la persona requiere asistencia permanente, sin posibilidades de mejoría.
Me refiero a Noelia Castillo, de 25 años que, tras comprobar médicamente que sufría paraplejia irreversible, inició el trámite para acceder a la eutanasia. Su solicitud fue aprobada por los equipos médicos. La recibió la semana pasada luego de una batalla judicial que duró casi dos años y generó un fuerte debate social y legal en España.
Y es que su padre, con el apoyo de la agrupación Abogados Cristianos, que cuenta con el aval de la Iglesia católica, presentó varios recursos para frenar el procedimiento. Esa oposición originó una sucesión de resoluciones judiciales que demoraron la aplicación de la eutanasia durante 20 meses. Finalmente, la justicia catalana avaló el deseo de la joven. También el Tribunal Supremo de España y el Europeo de Derechos Humanos.
La vida de Noelia no fue fácil. Sus padres se separaron cuando ella tenía 13 años y llegó a estar un tiempo tutelada por el gobierno catalán por desatención de su familia. Posteriormente sufrió varios abusos y agresión sexual. En octubre de 2022, se arrojó desde un quinto piso de un edificio en un intento de quitarse la vida. Como consecuencia del impacto, sufrió una lesión medular completa que le provocó paraplejia y dolores neuropáticos intensos que afectaban severamente su calidad de vida.
En España se permite la eutanasia pese a la oposición de la ultraderecha y la Iglesia católica. En México hay avances para legalizarla mediante la ley Trasciende, impulsada por grupos sociales. Permitiría la muerte digna a personas con enfermedades terminales o crónicas. Se espera que se logre entre septiembre y octubre de 2026. Con argumentos sólidos, pugnó por ella el respetado médico Arnoldo Kraus.











