Viernes 3 de abril de 2026, p. 19
Madrid. Un nuevo choque diplomático entre España y Estados Unidos se presentó, en esta ocasión a raíz del caso de eutanasia asistida de Noelia López, por el que el gobierno de Donald Trump manifestó “preocupación” por unas supuestas “vulneraciones de los derechos humanos”. La ministra de Sanidad española, Mónica García, reviró sus dichos, al exigirle que “deje de alimentar la agenda ultra internacional” y le recordó al magnate que “España es un país serio”. La negativa de España a que se usen las bases en su territorio para la guerra contra Irán y la restricción de su espacio aéreo para cualquier operación relacionada con el conflicto colocaron las relaciones bilaterales en un punto de tensión que Washington elevó aún más, tras la intromisión en el caso de Noelia.










