Viernes 3 de abril de 2026, p. 14
En los seis meses recientes se ha acelerado el aumento de precios de sus insumos, fenómeno impulsado por los aranceles, el tipo de cambio y la guerra en Medio Oriente, destacó S&P Global Market Intelligence.
“Esta presión comprime los márgenes de los productores, ya que no están trasladando los costos al precio final”, comentó la firma.
“A pesar del fuerte aumento de los costos, las empresas manufactureras sólo aumentaron ligeramente sus precios de venta, lo que sugiere una absorción de los costos adicionales y una severa presión sobre su rentabilidad.”
Expuso que las compañías reportaron mayores gastos en químicos, energía, fletes, combustibles, metales y plásticos. El conflicto bélico ha disminuido las operaciones y la demanda internacional. “Se reportaron menos pedidos de Japón y Estados Unidos”.
Agregó que la industria manufacturera de México se contrajo por séptimo mes consecutivo en marzo, aunque con menor intensidad que en febrero.
Los analistas atribuyeron la caída de los pedidos y la producción a la retracción de la demanda, problemas de flujo de efectivo y presiones inflacionarias.
S&P Global Market Intelligence mencionó que estos datos revelan que la manufactura mexicana se encuentra en una encrucijada: mientras la demanda se debilita, los costos operativos se disparan por una combinación de factores locales e internacionales.
En los Precriterios Generales de Política Económica para 2027 que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregó a la Cámara de Diputados se menciona que la manufactura concentra una parte importante de los efectos relacionados con los cambios en la política arancelaria de Estados Unidos.
Los sectores con mayores tasas arancelarias efectivas, como equipo de transporte y fabricación de productos metálicos, registraron contracciones anuales de 5.6 y 3.6 por ciento, respectivamente.
Si bien la mayoría de los sectores mostró un desempeño moderado, destacaron los crecimientos en la fabricación de equipo médico no electrónico, productos derivados del petróleo y equipo de cómputo.
“Este último fue impulsado por niveles elevados de exportaciones hacia Estados Unidos, asociados con la expansión de tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial”, señaló la dependencia.
Un análisis de BBVA señala que si bien la inversión en inteligencia artificial en Estados Unidos continuará respaldando a la manufactura mexicana, el ritmo de expansión podría moderarse tras la inflexión de finales de 2025.
“Se anticipa un entorno más retador para la manufactura, ante señales de desaceleración de la actividad industrial estadunidense, presiones al alza en el costo de insumos energéticos y la persistente incertidumbre asociada a la política comercial”, se menciona en el estudio de la firma.











