Martes 31 de marzo de 2026, p. 19
Washington. La embajada estadunidense en Caracas reanudó ayer sus operaciones, tras siete años de relaciones interrumpidas, informó ayer el Departamento de Estado.
Estados Unidos y Venezuela anunciaron el 5 de marzo que iban a restablecer sus relaciones, pero hasta este lunes las operaciones diplomáticas se llevaban a cabo a distancia, desde la embajada en Bogotá.
“Reanudamos formalmente las operaciones en la embajada de Estados Unidos en Caracas, marcando un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela”, se explicó en un comunicado.
La representante diplomática estadunidense, Laura Dogu, llegó a Venezuela desde enero y su equipo ha ido acondicionando la legación en Caracas.
Dogu posó ante el inmueble diplomático en un mensaje en la red social X, así como otros funcionarios.
“La reanudación de las operaciones en la embajada de Estados Unidos en Caracas es un hito clave en la implementación del plan de tres fases del presidente (Donald Trump) para Venezuela y fortalecerá nuestra capacidad de entablar un diálogo directo con el gobierno interino, la sociedad civil y el sector privado”, se agregó en el texto.
Tras el secuestro en una intervención militar del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el gobierno de Trump anunció que quería promover primero la estabilización económica, con la recuperación del sector petrolero, para luego alentar la entrada de inversiones extranjeras y finalmente una transición política.
Esta nueva etapa diplomática aporta “el tipo de estabilidad que atrae los negocios de vuelta” a Venezuela, declaró este lunes el secretario de Estado, Marco Rubio a la cadena Al Jazeera.
“Queremos ver una transición completa porque para que Venezuela pueda alcanzar su potencial económico debe tener un gobierno estable y democrático.”
Al mismo tiempo, Venezuela también tomó posesión de nuevo de su embajada en Washington, según reportes en redes sociales.
El viceministro para América del Norte, Oliver Blanco, colgó un video en X la semana pasada en la sede de la legación, junto al encargado de negocios, en la que informaba de encuentros en el Departamento de Estado para “explorar oportunidades de fortalecimiento de la relación bilateral”.
El Departamento del Tesoro estadunidense anunció la semana pasada que autorizaba las transacciones económicas para facilitar la reapertura de la embajada venezolana.
Tras el secuestro de Maduro el 3 de enero y la toma de poder en Caracas de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, Estados Unidos empezó rápidamente a levantar las sanciones para el sector petrolero venezolano.
Al mismo tiempo, Caracas promulgó una reforma legal del sector y empezó a liberar prisioneros políticos.
Delcy Rodríguez, muy elogiada en público por Trump, está remodelando el gobierno y el aparato de seguridad interno.
Washington mantiene los ingresos por la venta del crudo venezolano en una cuenta bancaria bajo su control. En el Caribe mantiene también una flotilla encargada desde septiembre de destruir lo que califica de “narcolanchas”, sin presentar pruebas de que hayan transportado drogas, unas operaciones polémicas que han dejado al menos 163 muertos.
Maduro y Flores comparecieron dos veces ante un juez en Nueva York, la última el pasado jueves.
Maduro está acusado de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para la tenencia de esas armas.












