Lunes 30 de marzo de 2026, p. 23
San Salvador., Unos 500 presos han muerto en los cuatro años que cumple este viernes la guerra antipandillas del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, según un informe de la organización civil Socorro Jurídico Humanitario (SJH).
El mandatario mantiene desde el 27 de marzo de 2022 un régimen de excepción bajo el que han sido detenidas 91 mil personas sin orden judicial, lo que según organismos civiles ha derivado en graves violaciones de derechos humanos.
“Desde que comenzaron las detenciones masivas hubo un incremento de los fallecidos en las cárceles y se ha logrado compilar información de 500 (muertos)”, de los cuales 94 por ciento “no eran pandilleros”, asegura SJH.
La agrupación, que basa su reporte en testimonios de familiares y en acceso a fuentes no oficiales, se queja de la ausencia de información gubernamental.
En este informe logró establecer que casi una tercera parte falleció por “falta” de atención médica, y 30 por ciento tuvo una “muerte violenta”. Para la mayoría de los casos no pudo indicar una causa específica.
El SJH aseguró que en “pocos casos se hizo la debida inspección policial”, pese a la existencia de cuerpos con “señales de violencia”, y calificó de “tortura y tratos inhumanos el negarles medicamentos y auxilios médicos” a presos con diabetes y otras enfermedades.
“Constituyen actos sistemáticos generalizados contra la población civil bajo custodia estatal que encajan en crímenes de lesa humanidad”, señaló Socorro Jurídico.
De los fallecidos, 41 por ciento se reportaron en el centro penal de Izalco, al oeste de San Salvador; 18 por ciento en La Esperanza, en la periferia norte de la capital, y el resto en otros presidios.
En la megacárcel Centro de Confinamiento del Terrorismo, construida para albergar 40 mil pandilleros, el SJH dijo conocer de sólo cinco casos de muertes.
En su cuenta de X, Bukele ha publicado varios mensajes en los que acusa a las organizaciones de derechos humanos de ser “bufetes legales internacionales del crimen”.











