Lunes 30 de marzo de 2026, p. 31
San Cristóbal de Las Casas, Chis., “Lo único que estoy pidiendo es que se haga justicia”, afirmó la indígena tsotsil Pascuala López López, defensora de la tierra, del territorio y de los derechos de los pueblos originarios, luego de cinco años del asesinato de su hijo Mateo Gómez López, así como de ser víctima de tortura, intimidaciones, amenazas, secuestro y la quema de su casa, por integrantes de “un grupo criminal”.
Así lo relató durante la presentación del tercer informe del Observatorio de Personas Defensoras de Derechos Humanos en Chiapas, donde se dio a conocer que durante 2025 se registraron 124 agresiones contra personas defensoras, lo que representa un incremento del 25 por ciento respecto al año anterior.
Detalló que lleva cinco años exigiendo que se haga justicia, pero las autoridades nada han hecho más que proteger “a los criminales” que han invadido tierras de su ejido Cuxtitali El Pinar, ubicado en el oriente de San Cristóbal.
“El 2019 entraron los delincuentes en el ejido Cuxtitali El Pinar. Cuando empecé a luchar, mataron a mi hijo el 3 de febrero de 2021. No me dejé y fui a buscar justicia, pero el 8 de abril de 2022, me agarraron frente a mi casa, me torturaron y golpearon cinco hombres armados y encapuchados con armas de alto calibre como de las policías”, expresó.
“Exijo justicia porque mataron a mi hijo, me torturaron, me quemaron la casa en 2023, en 2024 me querían secuestrar y en 2025 me atacaron en mi domicilio con piedras. Hice la denuncia en la Fiscalía General del Estado, pero las autoridades me metieron presa a mí”.
La han amenazado
Agregó: “me dijeron que si no dejaba de buscar justicia me iban a asesinar como a mi hijo. Tenemos comprada toda la fiscalía. Ni aquí ni en ningún lado te van a valorar porque lo tenemos comprado todo, me dijeron”.
De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), el caso de Pascuala “refleja las condiciones extremas que enfrentan quienes defienden el territorio y la vida en Chiapas, especialmente cuando confluyen desigualdades estructurales como género, etnicidad y pobreza”.











