Lunes 30 de marzo de 2026, p. a12
Ciudad del Cabo., La atleta sudafricana Caster Semenya, doble campeona olímpica de 800 metros, declaró ayer que la reintroducción por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) de las pruebas de feminidad para los Juegos de Los Ángeles 2028 es “una falta de respeto a las mujeres”.
Semenya expresó su decepción porque la medida se haya tomado bajo el liderazgo de la ex nadadora zimbabuense Kirsty Coventry, presidenta del COI.
“Para mí que ella sea una mujer que viene de África, sabiendo cómo se ven afectadas por esto las mujeres africanas o las del Sur Global, por supuesto que provoca daño”, declaró Semenya durante una rueda de prensa en Ciudad del Cabo en su reaparición durante una carrera de 10 kilómetros del Cape Town Spar Women’s Challenge.
El COI anunció el jueves el restablecimiento de las pruebas genéticas a partir de los Juegos de 2028 en Los Ángeles, excluyendo del deporte femenino a las atletas transgénero y a una gran parte de las intersexuales.
El organismo rector del deporte olímpico ya recurrió a pruebas cromosómicas de feminidad entre 1968 y los Juegos de Atlanta 1996, antes de abandonarlas en 1999 bajo la presión de la comunidad científica, que cuestionaba su pertinencia, y de su propia comisión de atletas.
El fracaso
“Eso terminó en fracaso. Por eso se abandonó”, comentó Semenya. “Como mujer, ¿por qué debería ser sometida a prueba para demostrar que lo soy?”.
“Es como si ahora tuviéramos que demostrar que nosotras merecemos participar en el deporte. Es una falta de respeto hacia las mujeres”, insistió.
Semenya se ha convertido en el símbolo de la lucha de las atletas hiperandrógenas, una batalla para hacer valer sus derechos que ha librado desde su primer título mundial en 800 metros en 2009, primero en las pistas y luego en los tribunales.
El restablecimiento de las pruebas elimina el principal foco de conflicto potencial con el presidente estadunidense Donald Trump, anfitrión de los próximos Juegos de verano.
Nada más al regresar a la Casa Blanca en 2025, Trump prohibió por decreto la participación de atletas transgénero en el deporte femenino.











