“Donatarias” y evasión fiscal // Desaprueban a “filántropos” // SAT: limpia administrativa
na vez más (la anterior fue en 2021), un buen número de “organizaciones civiles” han sido rechazadas como “donatarias autorizadas”, mecanismo utilizado por no pocos barones, asociados, fundaciones, fideicomisos, organismos no gubernamentales y conexos para evadir “legalmente” al fisco. Y algunas de ellas fueron revocadas del listado oficial o de plano rechazadas sus peticiones de incorporación por “no presentar el documento que acredite que las investigaciones que realizan son de carácter científico, toda vez que su autorización era por ese rubro”, de acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Y una vez más, el lamento y la campaña sucia de los revocados y/o rechazados (que en esta ocasión suman 270) porque no podrán recibir donaciones deducibles de impuestos, que es el motivo real de su intento de incorporación; es decir, se disfrazan de organizaciones caritativas o algo por el estilo para evadir “legalmente” al fisco. Desde luego, existen otras que acreditan su función social y reciben autorización.
El Servicio de Administración Tributaria lo detalla: “Las donatarias autorizadas son organizaciones civiles o fideicomisos que cuentan con autorización por parte del SAT para recibir donativos deducibles del impuesto sobre la renta (ISR); es decir, permiten que las personas donantes paguen menos contribuciones. Ellas están obligadas a destinar dichos recursos a los fines autorizados por la Ley del ISR y es obligación del SAT verificar que cumplan con sus obligaciones. La autorización constituye un requisito indispensable para que este tipo de organizaciones tributen como una persona moral con fines no lucrativos y no paguen dicho impuesto”.
Para obtener la autorización como donataria, continúa el SAT, “se requiere la escritura constitutiva en la que el objeto social corresponda a lo establecido en la Ley del ISR, así como un documento emitido por alguna institución del gobierno que avale que realizan las actividades autorizadas por dicha ley. En 2025 se revocaron 270 donatarias de un padrón de más de 10 mil, por no cumplir con los requisitos establecidos en la ley”.
Así de sencillo. No cumplieron, no son autorizadas. Por ejemplo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (en el que aparecen, entre otros, Claudio X. González júnior y María Amparo Casar), Mexicanos Primero (otra vez Claudio X. González júnior) y México Evalúa (con Mariana Campos como cabeza visible; ella trabajó en el SAT y en la Secretaría de Hacienda, de tal suerte que no puede aducir desconocimiento sobre el proceso de inscripción y autorización como donataria).
Y el proceso de limpieza de los donatarios autorizados no es nuevo. En el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2021) se tomaron medidas para evitar que cualquiera se subiera al carro de evasión “legal” utilizando este mecanismo. En aquel año, la entonces jefa del SAT, Raquel Buenrostro, dio a conocer una “limpia” de donatarios autorizados, la cual, explicó, “sólo afecta a una minoría que ha abusado del esquema; de los 10 mil donantes registrados, únicamente unas 50 personas físicas (sobre todo una o dos familias), directores de fundaciones en su mayoría, verán afectados sus ingresos; entre ellos hay siete personas que donan millones, que fueron a parar directamente a sus fundaciones familiares”.
Cierto: con cualquier pretexto, las utilizaron para evadir impuestos “legalmente” mediante este mecanismo. Se dieron casos verdaderamente ridículos de organizaciones que hasta entonces permanecían enlistadas, como la Asociación de Cónyuges de Diplomáticos, Fundación Aférrate al Delfín, Ayuda a la Iglesia que Sufre, Asociación Padre Pro o Fundación Caballo Amigo, y todas gozaban de privilegios fiscales.
Por aquellos ayeres en este espacio se comentó que la minoría rapaz –en su permanente búsqueda de aumentar sus haberes a costillas del Estado– ha evadido miles de millones de pesos y en la “filantropía” encontró otra ruta. Sólo para dimensionar de qué se trata, de 2008 a 2020 los “donativos recibidos por las donatarias autorizadas” se multiplicaron 2.4 veces, al pasar de 22 mil 464 en el primer año citado a 53 mil 440 en el segundo.
Las rebanadas del pastel
Parecía tianguis: fundaciones y asociaciones “no lucrativas” de bancos y banqueros, políticos, telefónicas, supermercados, lecheras, consorcios mineros, de la cúpula empresarial, barones como Slim, Larrea, Baillères y Salinas Pliego; cerveceras, refresqueras, televisoras, radiodifusoras, colegios privados, religiosas y muchas más. Entonces, la limpia no es una decisión política, sino administrativa y, desde luego, antievasión fiscal. Así de simple.
X: @cafevega












