Ellas preservan la cultura y los valores originarios, subraya
Tradujeron a 67 lenguas la cartilla sobre los derechos de ese sector de la población, señala // “Sentido profundo” de comunidad, legado ancestral
Lunes 23 de marzo de 2026, p. 3
Santo Domingo Tehuantepec, Oax., Hasta la región istmeña de esta entidad llegó la presidenta Claudia Sheinbaum para hacer un reconocimiento a las indígenas, que en esta ocasión fue especialmente a quienes que tradujeron a 67 lenguas originarias la Cartilla de los Derechos de las Mujeres. Fue otra forma de resaltar el papel femenino en la preservación de la lengua, la cultura y los valores de los pueblos nativos, que representan una herencia para el país.
Ante decenas de mujeres del Istmo, la mandataria dedicó su discurso a dos de sus prioridades: consolidar la revalorización de los pueblos originarios y resaltar el rol de ellas en la historia y en la vida pública, porque pocas veces se les ha reconocido. Desde la llegada de la Cuarta Transformación, dijo, y con ella el humanismo mexicano que promovió Andrés Manuel López Obrador, se ha reivindicado a los pueblos originarios.
Y subrayó: “López Obrador, otro gigante de la historia nacional... Cómo no les gusta que lo mencionemos a los conservadores, pero se van a quedar con las ganas, porque vamos a seguir hablando de él”.
Destacó que los dos primeros años de su gobierno se han destinado a reconocer a las mujeres, dedicando el primero a las heroínas indígenas, y este 2026 a Margarita Maza. En este contexto, anunció que si la gente “quiere que sigamos hasta 2030 –en alusión a que, en su caso, se someterá a la revocación de mandato–”, el último año de su gobierno se dedicará a las heroínas anónimas de México.
Eligió esta entidad para reconocer a las traductoras, porque Oaxaca es donde más lenguas originarias se hablan: 15 en total. “¿Qué significa (esta traducción de la cartilla )? Es decir a todos que las mujeres tenemos derechos, que somos iguales –cada quien con sus características–, porque durante años se consideró que éramos menos”.
Sheinbaum recordó que en el pasado reciente aún se les llamaba dialectos, porque no se concebía que pudieran equipararse con el castellano. En realidad, dijo, “los pueblos originarios son los que nos enseñaron a ser como somos los mexicanos”, pues los valores que hay en el país provienen de nuestro pasado indígena.
Consideró que el legado de nuestros ancestros también radica en asumir un sentido de comunidad que no existe en otras naciones, donde sólo hay individualismo.
Y en ese sentido, apuntó: Oaxaca es “el gran maestro” para adoptar esa idiosincrasia comunitaria, porque “aquí el sentido de comunidad es profundo. ¿Ustedes creen que en muchos lugares del mundo hay tierras comunales? Aquí las hay desde antes de que llegaran los españoles”.
La traductora Odilia Aquino –de la etnia ikoots– afirmó que las mujeres indígenas han sido protagonistas en el cuidado no sólo de los hogares y la familia, sino también de las comunidades y los pueblos. Han sido fundamentales defendiendo la vida y la tierra, abriéndose espacios en la vida pública.
Con la publicación de esta cartilla, añadió, “caminamos juntas para hacer realidad las reformas al artículo segundo constitucional, en el que se reconoce plenamente a pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho público. Una disposición que incluye un apartado de las garantías de las mujeres indígenas y afromexicanas que alienta la participación femenina en la toma de decisiones sobre educación, salud, la tierra y demás derechos humanos”.
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Citlalli Hernández, sostuvo que al concluir el periodo neoliberal, desde la administración pasada se ha reconocido “a los pueblos originarios como parte de la identidad nacional. Hoy en especial a las indígenas, que son parte fundamental de la memoria colectiva, porque han permitido que las lenguas sobrevivan por medio de las asambleas, los tequios y las festividades.
“Ellas son quienes cuidan de los bienes naturales, son las cuidadoras de la naturaleza, las guardianas de la medicina tradicional, del cuerpo y del espíritu. Son las principales promotoras de derechos, y aunque aún faltan muchos caminos por transitar, han conquistado espacios que les habían sido negados históricamente”, subrayó.











