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American curios

¿Todo normal?

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▲ En una guerra más relacionada con Estados Unidos, palestinos sepultaron al policía Ahmed Hamdan, quien fue asesinado durante un ataque israelí.Foto Ap
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no se puede dar la vuelta por las calles de Estados Unidos sin darse cuenta, sin que nada anuncie, sin que la gente hable, sin que alguien grite, de que este es un país en guerra –otra vez–. Es imposible describir esa sensación de estar dentro de un país responsable, hasta orgullosamente a nivel nacional, de noticias de muerte y destrucción –y todos las tienen en sus manos– repletas de imágenes y reportajes sobre guerras abiertas y clandestinas, con bombas o con sanciones, registrando el sufrimiento y muerte de niños y niñas, de madres, de periodistas, de estudiantes, de maestros, de músicos, de científicos, de todos que son las contrapartes de los que están caminando por las calles de esta nación.

Es imposible no reportar todo esto, gritar todo esto, pero aparentemente sí es posible que todo siga normal en las calles, con los quehaceres y placeres cotidianos, o por lo menos así se ve. Eso después de noticias como el misil estadunidense que mató a 175 personas en una primaria en Irán, la gran mayoría alumnas, o el bombardeo de Teherán y otras ciudades donde el objetivo es matar civiles. Y eso después de la complicidad abierta de Washington con Tel Aviv en el genocidio en Gaza y la destrucción ahora en Líbano. Ni hablar de los asesinatos ilegales de lancheros en alta mar y el bloqueo letal contra el pueblo de Cuba ahora mismo. Y que las acciones bélicas son oficialmente calificadas de guerras santas “a nombre de Jesucristo”.

Por supuesto, hay un número incontable de personas que no guardan silencio y que están horrorizadas, y muchos que intentan hacer lo que pueden en respuesta. Para el 28 de marzo está convocado otro día de protesta nacional contra los ocupantes de la Casa Blanca “No a los reyes”, en la que se espera la participación de millones en más de 3 mil actos alrededor del país, donde el tema de la guerra será incluido entre las condenas de la agenda oficial. Estadunidenses participan en el convoy de solidaridad con Cuba, y con el pueblo palestino, y hay un coro extraordinario de estudiantes, intelectuales y artistas –con una notable participación de judíos– que incluso han sido víctimas de represión oficial aquí por atreverse a expresar su repudio a la barbaridad sionista. Y vale recordar que el ocupante de la Casa Blanca llegó ahí con el voto de sólo un tercio del electorado y que sus políticas bélicas son rechazadas por una amplia mayoría de su país.

Pero a pesar de eso, la vida cotidiana sigue más o menos normal en las calles estadunidenses (si no hay algún operativo paramilitar antimigrante). ¿Cómo es posible que no hay un ensordecedor grito en contra de este “normal” ante lo que se hace a nombre de los estadunidenses?

Tal vez es que la acumulación de sangre ha ahogado a éste, “el país más violento en el mundo desde los cincuenta”, como lo caracterizó Jeffrey Sachs. Las cifras de las bajas civiles –según cálculos de la ONU, 90 por ciento de bajas en guerras modernas son civiles– en las guerras estadunidenses son astronómicas: contra Vietnam los cálculos son de entre 1.3 a 2 millones de civiles. En las guerras pos 11-S, más de 940 mil murieron por violencia directa militar en Irak, Afganistán, Siria, Yemen y Pakistán entre 2001-2023, pero combinadas con muertes indirectas –las causadas por la destrucción de economías, sistemas de salud, medio ambiente– esa cifra llega a más de 4 millones 500 mil personas, calcula el proyecto Costs of War, de la Universidad Brown (https://costsofwar.watson.brown.edu/). En la guerra de Israel en Gaza apoyada por Washington, se registran casi 70 mil muertes. En las primeras tres semanas de conflicto contra Irán Al Jazeera reporta más de mil 300, y sigue creciendo.

Nada de esto es normal, y no debe permitirse pretender que lo es. “Toda propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está en la batalla”, escribió George Orwell.

Playing for change. Down by the Riverside. https://www.youtube.com/watch?v=nQ1gHm8v3ek&list=RDnQ1gHm8v3ek&start_radio=1