Lunes 23 de marzo de 2026, p. 30
El incumplimiento de la Ley de Publicidad Exterior en la Ciudad de México genera pérdidas estimadas en 650 millones de pesos al año para el erario capitalino, debido a que la mayoría de las empresas del sector opera sin registro, sin licencias o sin pagar los derechos correspondientes por el uso del espacio público.
Así lo informó el secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, Pablo Yanes Rizo, quien señaló que en la capital existen alrededor de 50 empresas de publicidad exterior, pero únicamente una minoría cumple con la normatividad.
En entrevista con este diario, indicó que ante este panorama inició un proceso de regularización del sector, que incluye reuniones periódicas con las empresas publicitarias y acciones coordinadas con el Instituto de Verificación Administrativa (Invea) y la Secretaría de Administración y Finanzas para ordenar la actividad.
Yanes Rizo indicó que se busca dar cumplimiento a la ley, regularizar los anuncios existentes y garantizar que las empresas obtengan los permisos correspondientes. Además del impacto económico, el funcionario subrayó que la proliferación de anuncios irregulares genera problemas de contaminación visual y afectaciones al paisaje urbano.
Detalló que los mayores niveles de irregularidad se encuentran en anuncios autosoportados y vallas publicitarias, mientras los anuncios nominativos –los que identifican a un negocio en su propio establecimiento– presentan menores problemas de cumplimiento.
Las estructuras irregulares suelen concentrarse en vías primarias con alta circulación, como Periférico, Circuito Interior y grandes calzadas, donde la visibilidad es mayor y los espacios publicitarios tienen un valor comercial más alto, refirió.
Intensifican verificaciones
Como parte de las acciones de control, el Invea ha intensificado las verificaciones y clausuras, principalmente de vallas instaladas sin autorización. También se revisa la proliferación de nuevas modalidades de publicidad, como estructuras volumétricas conocidas como tótems, así como lonas colocadas en edificios.
El funcionario reconoció que existe un rezago en la regulación del sector, pero aseguró que el propósito es resolverlo durante la actual administración mediante una estrategia conjunta entre dependencias del gobierno capitalino y las alcaldías, las cuales también reciben capacitación para realizar procedimientos de verificación en vías secundarias.
Recordó que en años recientes se logró retirar los anuncios instalados en azoteas, aunque reconoció que éstos han sido remplazados en buena medida por estructuras autosoportadas y otras modalidades, lo que representa un nuevo desafío para el ordenamiento de la publicidad exterior.











