Miguel Uribe aspiraba a ser el candidato presidencial de la derecha en 2026
Domingo 22 de marzo de 2026, p. 22
Bogotá. La justicia de Colombia condenó ayer a 22 años y cuatro meses de prisión a Simeón Peréz Marroquín, alias El Viejo, por su implicación en el asesinato en junio de 2025 del senador Miguel Uribe Turbay mientras participaba en un acto público en Bogotá en su aspiración de ser el candidato presidencial de la derecha.
La fiscalía anunció en un comunicado la condena impuesta a Pérez Marroquín por los delitos de “homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores en la comisión de delitos; y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones”.
El Viejo fue el encargado de planificar el ataque y facilitar el arma empleada para acabar con la vida del senador.
El abogado de la familia de Uribe, Víctor Mosquera, celebró en un comunicado el dictamen como “un paso estructural relevante en el esclarecimiento judicial del crimen”.
Agregó que “el procesado asumió un rol determinante dentro de la organización criminal, actuando como articulador logístico, proveedor de armas y enlace directo con quienes ordenaron la ejecución del homicidio por un precio”.
“Verdad incompleta”: abogado de la familia
Mosquera subrayó que “la verdad judicial aún no está completa” y aludió a la existencia de “una organización criminal con niveles de dirección, coordinación y financiamiento que trascienden a los ejecutores ya judicializados, y conlleva a un grupo armado ilegal”.
La condena se suma a las de Carlos Mora González y Katherine Martínez, quienes recibieron a principios de este mes 21 años de cárcel por su implicación en el asesinato del político colombiano.
Por el homicidio de Uribe han sido capturadas nueve personas, incluido el tirador que aceptó los delitos y que, por ser menor de edad, recibió una sanción en un centro especial, además de presuntos cómplices que ayudaron en la logística y la planeación.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, se refirió al fallo judicial en sus redes sociales, en las que preguntó “dónde está la rectificación” de aquellos que lo acusaron de estar detrás del asesinato de Uribe “ahora que hay una persona confesa”.
El mandatario señaló a los posibles autores intelectuales del asesinato y reforzó una hipótesis del caso, aún sin resolver por la fiscalía, que incluye “narcos invisibles”.
Petro aseveró que la orden del atentado contra Uribe fue dada por José Aldinever Sierra, alias el Zarco Aldinever, entonces cabecilla de la Segunda Marquetalia, una disidencia de la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogió al acuerdo de paz firmado hace una década con el gobierno.
Se trata de una hipótesis que ha manejado su administración desde hace meses, pero que fue reforzada en las últimas horas por una investigación de la revista Semana que indica que El Viejo confesó en audiencias reservadas que la orden vino de la Segunda Marquetalia.











