Domingo 22 de marzo de 2026, p. 25
Guadalupe, NL., El colectivo ambientalista Un Río en el Río exigió a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que supervise la construcción de la línea 4 del Metro en Nuevo León, al denunciar que existen irregularidades que ponen en riesgo la flora y fauna del río Santa Catarina así como a la sociedad civil.
Alrededor de 30 integrantes de la asociación acudieron a las instalaciones de Palacio Federal, ubicado en el municipio de Guadalupe, para entregar denuncias y oficios actualizados dirigidos a la Profepa con el fin de solicitar su intervención.
Indicaron que de acuerdo con estudios y evidencias de la agrupación, las obras de la línea 4 y las complementarias de los puentes (corredores turísticos) de Obispado, Issste y el Parque Lineal, ponen en riesgo a casi mil especies del ecosistema ripario del embalse.
“Estas obras no solamente representan un riesgo para el río, sino para la erosión del suelo, un desafortunado efecto que causa que ya no se pueda infiltrar el agua al subsuelo, que los taludes se deslaven porque ya no existe esta protección de vegetación”, explicó Andrea Villarreal, integrante del colectivo.
Además de los daños a la flora y fauna, la activista destacó otras problemáticas que pueden surgir en un futuro como desbordamientos o inundaciones ante la llegada de un huracán, así como desgaste en las columnas que ponga en riesgo a la población; estiman que las edificaciones han excedido la zona autorizada de construcción, rebasando casi 28 mil metros cuadrados, lo equivalente a cuatro canchas de futbol.
“Las personas que viven en la colonia Obispado y en la de Loma Larga son más vulnerables al hecho de que se rellene el río, se deslaven los taludes, que erosione el suelo (…). Nos preocupa la seguridad de los habitantes, la pérdida de los servicios ecosistémicos que brinda el caudal. No quisiéramos que pasara ningún accidente o situación que se pueda prevenir”, puntualizó.
No es la primera vez que la agrupación expone la problemática de la línea 4 del Metro en Nuevo León, desde el 5 diciembre de 2024 Un Río en el Río realizó una audiencia pública junto con autoridades estatales de la Secretaría de Medio Ambiente estatal donde presentó 11 irregularidades en dicha edificación, de la cuales se destaca la colocación de 43 columnas del Metro de manera irregular, el manejo inadecuado de residuos y la ausencia de medidas de protección, rescate y reubicación de flora y fauna silvestre.











