Domingo 22 de marzo de 2026, p. 17
Las empresas estatales tienen una función crucial en la transición energética y en la reducción de emisiones contaminantes, aun cuando suelen ser eclipsadas por la participación privada, de acuerdo con dos expertos.
Abhinav Jindal, profesor titular del Instituto de Gestión Energética, y Sandeep Pai, director de Transiciones Energéticas Internacionales en el Instituto Nicholas para la Energía, el Medio Ambiente y la Sostenibilidad de la Universidad Duke, coinciden en que las empresas estatales producen casi 50 por ciento de los combustibles fósiles en el mundo.
En un análisis publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus sigas en inglés), señalan que a menudo estas empresas se ven eclipsadas por los “audaces objetivos climáticos de las multinacionales” privadas.
Los expertos subrayan que las empresas gubernamentales tienen una doble misión: asegurar la rentabilidad comercial y cumplir objetivos sociales más amplios, como la generación de empleo, el desarrollo regional y la provisión de bienes públicos.
También operan infraestructuras nacionales esenciales, garantizan la seguridad energética y proporcionan empleo en regiones donde la inversión privada es escasa.
Jindal y Pai resaltan que, dado su tamaño, muchas de estas compañías representan una parte considerable del producto interno bruto nacional y son fundamentales para las estrategias de desarrollo nacional.











