La soprano lanza hoy el epé Banalidad y estrena el espectáculo Unas cosas que estaban mal
Jueves 19 de marzo de 2026, p. 4
En un mundo donde cualquier día se puede despertar con la amenaza de una guerra nuclear, sufrir por mal de amores podría parecer una banalidad. A partir de esa aparente contradicción entre el drama personal y el social, nace la más reciente propuesta artística de la soprano Catalina Pereda.
“Es irónico llorar por desamor, si consideramos que la humanidad corre hoy un gran riesgo. Es banal y no, porque al final todos defendemos la vida, porque hay cosas muy lindas, como hacer música, hacer comunidad, tener amor”, sostiene la también compositora y directora de la compañía Ópera Portatil.
La creadora lanza hoy Banalidad, su primer epé como compositora e intérprete, y de forma simultánea estrenará su espectáculo Unas cosas que estaban mal (y otras que ahora suenan mejor) en el Foro A Poco No, donde ofrecerá seis funciones.
Se trata de un concierto-cabaret íntimo que funciona como una bitácora emocional, un recorrido por la crisis de la mediana edad, el desasosiego vital y, finalmente, la esperanza de reponerse y salir adelante, describe.
El origen de las canciones que conforman el material fonográfico y el montaje escénico se remonta a hace año y medio, cuando la cantante y gestora cultural decidió darse un respiro tras una agotadora temporada retrospectiva de Ópera Portátil.
Así, empezó a tomar clases de composición con la argentina Sol Pereyra, quien ahora es la directora de dicho espectáculo. Tal proceso llegó en un momento crucial en la vida de Catalina Pereda.
“Pasaba por una crisis personal. La creación es un pequeño refugio ante las crisis, tanto personales como sociales, como la que vivimos ahora en el mundo; nos permite sopesar qué vale la pena”, refiere en entrevista.
Esa crisis personal era su segundo divorcio. Por ello, las canciones, en principio, no fueron concebidas para hacerse públicas, sino como “una necesidad de sobrevivencia”. Surgieron de “ese abismo, esa grieta” que se genera en los momentos más difíciles.
Entre lo culto y lo popular
El resultado musical de esa tensión entre lo privado y lo público fue una mezcla de las influencias de la autora: por un lado, la formación en la música clásica y la ópera; por el otro, haber crecido escuchando música ranchera y a Chavela Vargas en El Hábito, dirigido por la actriz Jesusa Rodríguez, su tía.
“Es una especie de canción de cámara, porque tenemos piano, cello, acordeón y flauta: un ensamble más clásico, pero las canciones no son ópera: son una mezcla híbrida entre lo culto y lo popular”, subraya.
El epé, conformado por cinco canciones, transita por diversos estados de ánimo y en éste la experiencia amorosa dialoga con las urgencias del mundo. Hay piezas nostálgicas y reflexivas, pero también otras de corte cabaretero, como la que se burla de que algunas mujeres se autoperciban como “tóxicas”.
En el espectáculo, integrado por esos cinco temas y siete más, Catalina Pereda explora, sin una narrativa explícita, el viaje emocional de una mujer demolida emocionalmente, si bien lo hace desde una perspectiva humorística. “No sólo es el desamor hacia otra persona, sino también cierto desasosiego hacia la vida y luego, poco a poco, volver a verla con ojos más optimistas”.
Para la soprano, Unas cosas que estaban mal representa el cierre de una trilogía autobiográfica que comenzó en 2015 con Diálogos en soledad –un monodrama sobre su primer divorcio– y continuó en 2019 con Diálogos en soledad de mujeres inconvenientes –espectáculo creado cuando ella se encontraba encinta–.
“De alguna manera, se han convertido en una bitácora de mi vida, un mapa con los diferentes puntos por los que he transitado en los 10 años más recientes”, puntualiza.
El epé Banalidad ya está disponible en todas las plataformas digitales. Las funciones de Unas cosas que estaban mal se presentarán en el Foro A Poco No (República de Cuba 49, Centro Histórico) hoy y mañana a las 20 horas; el sábado a las 13 y 19 horas, y el domingo a las 13 y 18 horas.
En las funciones sabatina y dominical de las 13 horas se ofrecerá una experiencia artística paralela para niñas y niños de 2 a 12 años, coordinada por Alejandro Márquez y Lydia Rendón, de Ópera Portátil. Más información en la cuenta de Instagram @catapereda, donde habrá promociones.












