El saldo de la agresión, 27 cuerpos calcinados
Miércoles 18 de marzo de 2026, p. 26
Bogotá. ¿Colombia y Ecuador a punto de ir a una guerra? Esta no es una pregunta retórica a la luz de las mutuas acusaciones que se han lanzado, en las últimas horas, los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa.
El detonante son los bombardeos que denunció el presidente colombiano en la frontera colombo-ecuatoriana cuya extensión es de 600 kilómetros y que, al parecer, dejaron cerca de 27 cuerpos calcinados de campesinos o miembros de una organización armada ilegal.
Al cierre de esta edición, Petro posteó en X: “se ha comprobado que la bomba en territorio colombiano es del ejército ecuatoriano. La investigación continúa y habrá nota de protesta diplomática”.
A este hecho se suma la reciente decisión de Ecuador que, unilateralmente, el pasado enero, optó por aumentar a 30 por ciento los aranceles a los productos colombianos, decisión que tuvo una respuesta recíproca desde Bogotá.
En ese contexto, el presidente colombiano sorprendió a los televidentes y oyentes del Sistema de Medios Públicos –único medio de comunicación que transmite los consejos de ministros (estilo mañaneras mexicanas)– cuando dijo: “están bombardeándonos desde el Ecuador y no son los grupos armados ilegales”.
Respuesta del mandatario ecuatoriano
Instantes después las redes sociales difundieron la respuesta ecuatoriana, casi de inmediato apareció la contestación del presidente Daniel Noboa: “presidente Petro, sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo.
“Ecuador está bombardeando los lugares que servían de escondite para grupos criminales en gran parte colombianos que su mismo gobierno permitió filtrarse en nuestro país por descuido de su frontera”, afirmó Noboa a través de X.
A esta respuesta ecuatoriana y sin mediación diplomática, Petro escaló su denuncia horas después: “los bombardeos en la frontera de Colombia y Ecuador no parecen ser de los grupos armados, no tienen aviones, ni de la fuerza pública de Colombia. Yo no he dado esa orden. Hay 27 cuerpos calcinados y la explicación no es creíble. Las bombas están en el piso cerca de familias, muchas de ellas han decidido pacíficamente remplazar sus cultivos de hoja de coca por cultivos legales”.
Aunque no contó más detalles, Petro reveló que solicitó al presidente (Donald) Trump que hablara con (Daniel) Noboa.
Es la segunda vez en 30 años que Colombia y Ecuador escalan una hostilidad diplomática, la última había ocurrido en el gobierno de Álvaro Uribe, cuando decidió bombardear un campamento de las extintas Fuerzas Armadas Revolcionarias de Colombia en territorio ecuatoriano y provocó un fuerte reclamo del entonces presidente, Rafael Correa.
Ante la situación, organizaciones sociales y de derechos humanos del departamento de Nariño, frontera sur con Ecuador, expresaron su preocupación por el ambiente de hostilidad, pues confirman que en los últimos dos meses ha habido dos bombardeos en la frontera.
“Podemos confirmar que hubo muertos; campesinos y campesinas que estaban bajo un acuerdo con el gobierno que buscaban sustituir cultivos de hoja de coca por cultivos legales (lícitos) y fueron atacados por bombas”, dijo Juan Carlos Angulo, líder comunitario de San Andrés de Tumaco, población limítrofe con Ecuador.
Para observadores académicos de la región, no es de extrañar la actitud del presidente Noboa, que hoy se siente respaldado incondicionalmente por la Casa Blanca, días después de haber realizado maniobras militares conjuntas con el ejército estadunidense en el Pacífico en costas muy cercanas a Colombia.
Recupera visa de EU
Por otro lado, Petro confirmó en redes sociales que le fue restablecida la visa estadunidense que unilateralmente había sido cancelada por Washington en 2025, que señaló al mandatario colombiano de ser “líder del narcotráfico”.
Limadas las asperezas diplomáticas, Petro comunicó: “mi visa hacia Estados Unidos como presidente me fue devuelta hasta el final del mandato. Después, realmente no necesito visa, pero espero, dado que no hay razón alguna para estar allí, que se me retire de la lista por decisión propia del gobierno de Estados Unidos. Hacia Europa y el resto del mundo no tengo problema para viajar”.
A propósito, Petro criticó la política antinmigrantes del nuevo gobierno de Chile. “He pedido a la colombianidad sin papeles, pero con derechos como seres humanos, que regresen voluntariamente a su país donde las neveras se llenan de comida y crece el cuidado del Estado. En Estados Unidos y Chile no los quieren”, señaló.











