Miércoles 18 de marzo de 2026, p. 23
Beirut. Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania e Italia manifestaron su preocupación y pidieron una solución política negociada frente a la escalada militar israelí en Líbano que ha dejado más de 900 muertos y que Tel Aviv ha calificado de “distorsión”.
El gobierno libanés aseveró que el asesinato de tres de sus militares ayer en la ofensiva israelí mina los llamados a su ejército para que combata a Hezbollah.
En un pronunciamiento conjunto, los cuatro países europeos más Canadá pidieron “un compromiso real de los representantes israelíes y libaneses para negociar una solución política sostenible”, al tiempo que condenaron los ataques de Hezbollah contra Israel y pidieron su desarme.
“Lamentablemente, se trata de una visión distorsionada de la realidad” reaccionó el canciller israelí, Gideon Saar. “Los israelíes fueron atacados sin provocación previa desde territorio libanés por Hezbollah”, sostuvo y añadió que la milicia chiíta disparó contra Israel más de 2 mil drones y cohetes en las últimas semanas.
Por su parte, la coordinadora especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para Líbano, Jeanine Hennis, afirmó que “las acciones militares en curso no aportarán soluciones duraderas” y aseguró, ante el Consejo de Seguridad, que “apostar por un acuerdo regional para resolver los problemas de Líbano sería un grave error”. En cambio, planteó que la prioridad es “abordar el futuro de Hezbollah” y contemplar su desarme y el corte de sus redes financieras, así como el fortalecimiento del “Estado (libanés) para garantizar la seguridad y la estabilidad”.
En la continuación de su ofensiva contra Hezbollah en el sur del país, y tras el anuncio del despliegue de “tropas adicionales”, ayer Israel mató a tres miembros del ejército libanés; la tropa israelí señaló que está “investigando” el incidente, pero recalcó que sus ataques se enfocan “contra el grupo terrorista Hezbollah y no contra el ejército libanés ni contra los ciudadanos libaneses”.
“Atacar a la institución militar, que desempeña un papel unificador a nivel nacional en la protección de la estabilidad y la preservación de la soberanía, contradice flagrantemente los llamamientos del Líbano y de la comunidad internacional para que se empodere al ejército con el fin de extender la autoridad estatal sobre todo el territorio libanés y para que las armas estén reservadas a las fuerzas armadas legítimas”, afirmó Joseph Aoun, presidente de Líbano, en un comunicado.
Israel y Estados Unidos exigen al ejército libanés que se enfrente a Hezbollah y lo desarme, o de lo contrario sufriría la ira ilimitada de una intensificación de la campaña militar israelí.
Las autoridades libanesas reportaron la cifra de 912 muertos, más de 2 mil 200 heridos y más de un millón de desplazados como resultado de la ofensiva israelí.
Reino Unido anunció que sumará 10 millones de libras esterlinas (14 millones de dólares) para ofrecer “apoyo médico urgente, refugios y prestar otra ayuda de importancia crítica en Líbano y la región”; previamente, Londres asignó 5 millones de libras esterlinas (7 millones de dólares) a la ayuda humanitaria en Líbano.











