Histórica confesión
Hay cosas de esa época de las cuales no podemos estar orgullosos, admite el monarca
Martes 17 de marzo de 2026, p. 3
Madrid. Por primera vez en la historia, un rey español pronuncia las palabras “abuso” y “controversias morales y éticas” para referirse a la Conquista y al largo periodo colonial en América Latina.
Se trata de un gesto inédito, que responde a la petición que hizo en su día, vía misiva, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, y que nunca fue contestada de forma directa, y que retomó la actual mandataria, Claudia Sheinbaum, quien decidió no invitar a su toma de posesión al monarca español en respuesta a su desdén ante la solicitud de un perdón público por parte de la corona española a los pueblos originarios, que fueron las principales víctimas del expolio, la aniquilación y los excesos.
Desde que en México se decidió poner en “pausa” las relaciones con España, se han dado algunos pasos para recuperar el diálogo y el trato habitual. El más destacado hasta ahora, antes del pronunciado por el monarca, fue la declaración que realizó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el 31 de octubre pasado, precisamente con motivo de la inauguración de las cuatro exposiciones de arte precolombino mexicano en Madrid, impulsadas por la Secretaría de Cultura del gobierno federal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el gobierno español, a través de los ministerios de Exteriores y Cultura. Ese día, Albares lamentó “el dolor y la injusticia” de los pueblos originarios durante la Conquista y la Colonia.
Desde México, la presidenta Sheinbaum felicitó entonces a España “por este primer paso”, al señalar que “el perdón engrandece a los gobiernos y a los pueblos. No es humillante; al contrario, reconocer la historia, reconocer los agravios, pedir perdón o lamentar y recuperarlo como parte de la historia engrandece a los gobiernos y a los pueblos”.
Desde aquel día, que provocó turbulencias políticas, sobre todo en la extrema derecha y en algún sector de los historiadores más conservadores, en España había habido silencio. Ni el rey Felipe VI ni nadie de la familia real habían acudido a visitar las cuatro exposiciones repartidas en Madrid bajo el nombre de La mitad del mundo: La mujer en el México indígena.
Finalmente, este lunes, en un acto privado, el monarca español acudió a la exposición del Museo Arqueológico Nacional y lo hizo en compañía del embajador de México, Quirino Ordaz Coppel. Más aún, después de la “visita privada”, fue la propia casa real la que difundió en sus plataformas un video en el que aparecía el rey hablando sobre la muestra. Y es ahí donde manifestó: “Esta exposición abre una ventana de interés, de curiosidad, de algo que es tan potente de México y de todas las culturas mesoamericanas. Es muy bonito ver lo que es conocer más a fondo esta historia antigua, ancestral, con cosas que hay por descubrir, porque la cultura continúa su esfuerzo de investigación para saber ver cómo las civilizaciones se han encontrado con sus momentos de lucha, de conflicto y de controversia. Pero es importantísimo conocer más, valorarlo más, incluso con matices que no hemos conocido, y poner más en valor ese peso de conocimiento antiguo, ancestral, ante la modernidad.
“La juventud debería conocerlo más para apreciarse a sí misma, y de los dos lados, porque al fin y al cabo esa cultura mestiza que nace en América es lo que nos define hoy. Conocer la antigüedad es una manera preciosa de valorar lo moderno también.
“Hay cosas que luego, cuando las estudiamos y las conocemos, vemos con nuestros criterios y valores de hoy en día que obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos. Pero hay que conocerlas en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso para sacar lecciones. Porque también ha habido controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder desde el primer día.
“Es decir, los reyes católicos, con sus directrices, las leyes de Indias y el proceso legislativo, tenían un afán de protección que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende. Y hay mucho abuso. Y con ese conocimiento nos apreciemos más. Por eso estas exposiciones son muy importantes; así que el esfuerzo conjunto ha sido una feliz historia: poder traer este testimonio del México antiguo, de las culturas de lo que hoy es México, que es producto de todas ellas, incluso del propio encuentro con españoles. Agradecemos la confianza de traerlas aquí.”
La exposición que visitó el monarca reúne cerca de 250 piezas procedentes de distintas culturas prehispánicas, muchas de las cuales se exhiben por primera vez fuera de México. El recorrido pone el foco en el protagonismo femenino en ámbitos religiosos, políticos y sociales dentro de esas sociedades, como parte del compromiso fijado por la propia presidenta Sheinbaum.
Las otras tres sedes en Madrid que acogieron parte de la exposición fueron el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que exhibió a la Señora Tz’aka’ab Ahaw, la Reina Roja de Palenque, junto con el ajuar funerario de esta histórica figura maya del siglo VII; la Casa de México en España, que expuso El ámbito divino, y el Instituto Cervantes, con Historias tejidas, dedicada a la producción textil como forma de expresión y transmisión cultural propia de las mujeres indígenas.
Además de desbloquear las relaciones bilaterales entre México y España, este movimiento del monarca forma parte de la estrategia del gobierno español, encabezado por el socialista Pedro Sánchez, para darle fuerza a la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el próximo noviembre.
Desde la extrema derecha de Vox, el eurodiputado Hermann Tertsch reaccionó furibundo ante el gesto del rey: “Estamos estupefactos. Francamente, somos muchos los que no entendemos su formal y casi habitual adhesión a las tesis”. Además, aseguró que “los posibles abusos existentes” en cualquier comunidad humana resultan “insignificantes” si se comparan con los abusos que “perpetraban habitantes de aquellas tierras y frente a la colosal y gloriosa obra de España.
“En América, en la inmensa gesta comenzada con el final de la reconquista, el fin de la presencia musulmana y el salto glorioso del Atlántico hacia la Nueva España, hubo ante todo y más que nada un milagro civilizatorio lleno de generosidad, piedad, ingenio, servicio a españoles, indígenas y mestizos y entrega a la corona de España.”











