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Phil Campbell y la banda “más sucia del mundo”
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▲ El guitarrista Phil Cambell y el bajista y cantante de Motörhead Lemmy Killmister en una imagen compartida por la banda en la red social X.
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Martes 17 de marzo de 2026, p. 9

Las redes oficiales de Motörhead comunicaron la muerte del último guitarrista de la banda, Phil Cambell, a los 64 años, luego de batallar contra el cáncer. El grupo dejó de existir en 2005 tras el fallecimiento de su líder, el bajista y cantante Lemmy Killmister.

Además de pedir espacio y tiempo para su familia, el comunicado concluyó: “Mucho amor y QEPD Phil. El mundo perdió un enorme rayo de luz y estamos devastados”.

“Somos Motörhead y tocamos rocanrol”, la expresión podía parecer simplista, pero dicha a través del suficiente volumen y en la voz de Lemmy Killmister era indudablemente un llamado a la acción, sea a formar tu propia banda, declararle la guerra a la parte del barrio que dice: “eso no es música”, a renunciar a un trabajo desagradable o simplemente a saltar.

Por si no quedaba clara su oposición hacia la generación del flower power, la banda se promocionó como “la más sucia del mundo, si abres la puerta, tu jardín morirá”. La mala prensa, que calificó al grupo de Lemmy como “el peor de la Tierra” sumó a su base de fanáticos. Sin embargo, Lemmy nunca negó sus vínculos con los 60: tuvo su propio grupo onda Kinks: The Rockin’ Vickers, fue asistente de Hendrix y formó parte de Hawkwind, grupo que incursionó en performance, conciertos gratuitos y llevó en Inglaterra el espíritu de los 60 a la nueva década. En los 70, Hawkwind era opuesto al country espacial de The Greatful Dead.

A pesar de una base de fanáticos enloquecidos, el camino comercial de Motörhead no fue fácil: su sonido era demasiado pesado para la radio comercial, uno de sus principales éxitos fue el elepé No Sleep Till’ Hammersmith (1981), álbum que tuvo éxito al mostrar el innegable poderío de Lemmy y compañía, con conciertos atestados y cuyo nivel de decibeles quedó atestiguado en el libro Guinness de los récords. Si la influencia en el estilo y la música fuera cuantificable en dinero, Motörhead podría haberse jubilado desde mediados de los 80.

Una de las primeras grabaciones de Campbell en Motörhead fue junto a otro guitarrista, en Orgamastron (1986), pero la formación no duró mucho, el grupo estaba destinado a demostrar la contundencia de un trío; más que la pared de sonido creada por el productor Phil Spector, su sonido era una muralla inquebrantable.

Algunos de los mejores discos del grupo que tienen su marca son March ör Die (1992), Bastards (1993) y Sacrifice (1995). Campbell era un niño cuando conoció a Lemmy, le pidió un autógrafo luego de un concierto de su grupo The Rockin’ Vickers.

Este cronista puede dar fe de que la formación de Motörhead que incluyó a Phil Cambell en la guitarra fue la expresión más cruda, no adulterada y la expresión más contundente de lo que debe ser un grupo de rocanrol en vivo.