Mundo
Ver día anteriorDomingo 15 de marzo de 2026Ediciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Daño emocional y económico, saldo de redadas en Mineápolis

Hay residentes que temen ir a trabajar y niños con cáncer sin atención: alcalde

 
Periódico La Jornada
Domingo 15 de marzo de 2026, p. 19

Mineápolis. Tras haber sido escenario de disturbios de las agresivas redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en el marco de la represión migratoria del presidente Donald Trump, la ciudad de Mineápolis lidia con un trauma persistente en su población y daños económicos.

El alcalde Jacob Frey afirmó que tan sólo en enero los perjuicios vinculados a las operaciones de inmigración ascendieron a 203 millones de dólares.

Según él, unos 76 mil residentes que tenían demasiado miedo de ir a trabajar o cuyos lugares de trabajo cerraron necesitan ayuda para pagar el alquiler.

“Hubo muertos. Familias quedaron destrozadas. Negocios cerraron”, indicó luego de agregar que quiere que el gobierno federal pague por los daños causados.

“El ataque a gran escala que sufrimos con la operación Metro Surge (en diciembre de 2025) no se limitó a los agentes del ICE”, explicó tras afirmar que “estamos viendo otras formas de ataques” y enumeró algunos ejemplos: niños con cáncer que “no pueden recibir tratamiento” porque sus familias no abandonan sus hogares, transferencias de Medicaid y Medicare suspendidas por la administración Trump y subvenciones federales que financian refugios y viviendas asequibles recortadas o condicionadas a la cooperación con las autoridades de inmigración.

Más de dos docenas de residentes que hablaron con Reuters describieron una ciudad que intenta recuperarse.

Algunos tienen dificultades para pagar el alquiler o comprar comida porque perdieron sus empleos o tienen demasiado miedo de salir de sus casas. Muchos describieron una sensación de daño emocional.

Agentes permanecen en la ciudad

Si bien muchos residentes todavía llevan silbatos rojos alrededor del cuello –usados para dar la alarma si ven a agentes de inmigración estadunidenses– últimamente hay poca necesidad de dar la voz de alerta.

Las calles de Mineápolis recuperaron un ritmo más familiar.

Aún así, Jacob estimó que 400 agentes federales de inmigración permanecen en la ciudad, más del doble del nivel habitual.