Informe de Centro de Justicia
Con graves daños, mil 160 de las mil 244 mezquitas // Al menos seis palestinos asesinados en nuevo ataque
Domingo 15 de marzo de 2026, p. 19
Jerusalén. Israel lleva a cabo una campaña sistemática de violencia, destrucción y persecución que amenaza con borrar las identidades religiosas y culturales de los musulmanes palestinos, advirtió este fin de semana el Centro Internacional de Justicia para los Palestinos (ICJP), reportó el medio Middle East Eye, con sede en Londres.
“La represión de la libertad de expresión religiosa contribuye a la desaparición de la identidad y las costumbres religiosas de los musulmanes palestinos, extendiendo las prácticas de apartheid a todas las facetas de vida”, expuso.
El informe muestra que en los territorios ocupados e Israel los musulmanes palestinos padecieron una elevada discriminación tras los ataques de Hamas en el sur israelí y el comienzo de la ofensiva de Tel Aviv contra Gaza, en octubre de 2023. “Los ataques estratégicos de Israel contra las mezquitas en la franja han provocado un aumento de las muertes de civiles debido a que estos templos sirven de lugares de refugio con grandes poblaciones y un alto número de mujeres y niños que se resguardan de los bombardeos”, indicó el comunicado, tras precisar que mil 160 de las mil 244 mezquitas del enclave fueron destruidas o gravemente dañadas.
En Cisjordania reocupada, esos sitios religiosos también fueron atacados por fuego israelí, y en octubre de 2023 se dirigió una ofensiva aérea que dañó gravemente la mezquita de Al-Ansar, en Jenin.
De igual manera, aseguró que Tel Aviv colaboró y cubrió varias agresiones perpetradas por colonos contra los templos.
Ayer, al menos seis palestinos fueron asesinados en un nuevo episodio de violencia contra la franja, pese al cese el fuego, reportó la Defensa Civil de Gaza. El ministerio de salud gazatí saldó en 72 mil 234 los abatidos y en 171 mil 852 heridos desde el inicio de la guerra.
Miles de civiles en el enclave sufrieron quemaduras graves, resultado de la agresión, pero carecen de un tratamiento adecuado por falta de medicamentos y debido a la destrucción de centros de salud, denunciaron autoridades médicas locales.
Muchos heridos tienen cicatrices agrandadas y fibrosas que requieren intervenciones quirúrgicas delicadas, alertó Mahmoud Mahani, jefe del departamento de cirugía plástica, reconstructiva y de quemados del hospital de los mártires de Al Aqsa. Dijo que la falta de equipos especializados –como dispositivos de expansión de tejidos e instrumentos microquirúrgicos– obliga a los pacientes a tratar de salir al exterior para recibir tratamiento, pero criticó a Israel por limitar los viajes de esas personas.
En tanto, Fahd Al Madhoun, de Médicos Sin Fronteras (MSF), sostuvo que “las quemaduras tardías o no tratadas provocan rigidez en las articulaciones, movilidad reducida y deformidades permanentes, lo que puede impedir que los afectados recuperen su vida normal”.
Sara Awad, joven gazatí que logró viajar con una beca a Italia para estudiantes palestinos pero que dejó atrás a su familia, relató su testimonio a Middle East Eye. “Sobreviví a dos años de guerra, hambruna, bombardeos aéreos y la depresión que los acompañó, aferrándome a la esperanza, pese a todo. Abandonar Gaza para cursar lo que soñaba significó dejar atrás a las personas que más quiero”, aseguró.
En tanto, la Unión Europea y Reino Unido denunciaron la violencia de los colonos israelíes contra los palestinos en Cisjordania reocupada.
“Estamos consternados por el asesinato de cinco personas en incidentes de violencia de colonos en la última semana”, escribió en X el consulado británico en Jerusalén, mientras la Unión Europea instó a Israel a “cumplir con sus obligaciones, en virtud del derecho internacional para proteger a la población palestina en el territorio ocupado”.











