Espera la AMIA que se elimine la sección 232 al revisar el T-MEC
Domingo 15 de marzo de 2026, p. 12
El sector automotriz confía en que la revisión del T-MEC brinde certidumbre para que se mantengan las inversiones en el país, señaló Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
El representante del sector manufacturero más importante de la nación, por ser el que atrae más divisas, indicó en entrevista que también esperan que se eliminen los aranceles aplicados bajo la Sección 232, porque continuar con esa medida sería el “peor escenario”. No obstante, comentó que pueden existir resultados intermedios.
Garza explicó que el sector que representa tiene dos prioridades: la revisión del T-MEC y la eliminación de la sección 232, que actualmente también impone aranceles al acero y el aluminio.
Apuntó que estos últimos aranceles afectan tanto a empresas que exportan al amparo del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá como a aquellas que operan con la cláusula de nación más favorecida.
“Lo que queremos es certidumbre, antes que todo”. Comentó que el sector espera que se llegue a un acuerdo que defina una ruta clara para los siguientes años. Acotó que, independiente de que si es un buen o un mal acuerdo, “si no tenemos esa certeza, va a ser difícil que retornen las inversiones a México o que continúen.
“Hay lineamientos básicos para la revisión. El T-MEC es un lineamiento súper básico porque, con todo y lo que nos han puesto en el sector automotriz y el del acero, somos los más perjudicados por la 232”, dijo.
Garza advirtió “El peor escenario para México es que la sección 232 se mantenga como está”.
El presidente ejecutivo de la AMIA explicó que con esta medida los vehículos mexicanos que se exportan están en desventaja frente a otras economías como Japón, Europa o Corea, que tienen sólo aranceles de 15 por ciento.
“Nosotros tenemos 25 por ciento y se puede descontar el contenido regional. Puede ocurrir que, en lugar de mandar productos desde México, las japonesas digan: ‘Oye, mejor lo mando de Japón, porque así sólo pago 15 por ciento’.”
Consideró que en las conversaciones que tenga el gobierno mexicano con sus contrapartes estadunidenses, debe buscarse que el acuerdo mantenga la competitividad del país frente a otras regiones.
El directivo advirtió que la volatilidad de la política comercial estadunidense, con episodios como la apertura de investigaciones por presunto exceso de capacidad manufacturera, mantiene al sector en incertidumbre. Aun así, señaló que tanto la industria mexicana como la estadunidense mantienen un “buen ánimo” sobre las negociaciones y esperan una revisión que brinde previsibilidad a los inversionistas.
Garza destacó que la industria automotriz enfrenta presiones por la dependencia de insumos provenientes de Asia, como semiconductores y pantallas, por lo que se busca fortalecer la manufactura en América del Norte.
No obstante, reconoció que no es posible cambiar las cadenas de suministro de un día para otro, pues para reducir la dependencia externa debe existir planeación.
Sobre las perspectivas para 2026, el líder de la AMIA se mostró cauteloso y estimó que el sector podría mantenerse con niveles de producción y exportación similares a los del año pasado, con variaciones de entre 2 y 3 por ciento, lo que dependerá de los resultados de la revisión y del futuro de la medida 232.











