Lunes 9 de marzo de 2026, p. 5
Miles de mujeres de todas las entidades fesderativas del país salieron ayer a las calles para exigir a las autoridades un alto a la violencia de género, feminicidios, desapariciones, abusos sexuales, violencia vicaria e impunidad para los agresores; demandaron también la despenalización del aborto en los estados en que está pendiente. En las protestas hubo disturbios en nueve entidades, con al menos 15 detenidos.
Una de las manifestaciones con mayor convocatoria en el 8-M fue en Cuernavaca, Morelos, donde miles de mujeres, vestidas de negro y morado, marcharon para reclamar al gobierno estatal de la morenista Margarita González los homicidios de dos alumnas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, el 2 y 5 de marzo.
Con la herida aún abierta, la rabia y el coraje se desbordaron, al grado de que el bloque negro, y compañeros de Kimberly y Karol, lanzaron bombas molotov contra la fachada del palacio de gobierno.
Bancos, cafeterías, restaurantes, el monumento a la madre y el hijo en El Calvario y el ex Congreso local también fueron dañados.
En Oaxaca, las mujeres fueron replegadas por policías estatales con equipo antimotín; hubo tres detenidos, y el Frente Popular Revolucionario afirmó que una joven arrestada está desaparecida.
En Campeche, al menos 11 personas fueron detenidas y dos agentes resultaron lesionadas por quemaduras durante la marcha, que congregó más de 3 mil habitantes de la capital. En el Centro de Justicia para las Mujeres hicieron pintas, rompieron cristales y colocaron un manta que decía “Gobierno ilegítimo”.
En la ciudad de Querétaro, un hombre con una cámara fotográfica y un pañuelo morado en el cuello pateó en el rostro a una de las asistentes en represalia porque lo increparon: el agresor huyó hacia el barrio de San Francisquito.
En tanto, mujeres que marcharon por el 8-M en Xalapa, Veracruz, se enfrentaron con policías que resguardaban el palacio de gobierno para impedir que las quejosas rayaran el recinto.
Enfrentamientos en el estado de México
Durante la manifestación en Toluca, las integrantes del bloque negro rociaron con un extintor a las policías que custodiaban la puerta principal de la sede del Ejecutivo. Las uniformadas respondieron con gas lacrímogeno y se protegieron con sus escudos de los proyectiles que les arrojaban.
En Guanajuato miembros del bloque negro incendiaron las puertas de las alcaldías de León e Irapuato e hicieron pintas en la catedral de León, mientras que en Celaya, las manifestantes corrieron de la marcha a la diputada local de Morena, Martha Moreno.
En Puebla, madres buscadoras protestaron en el zócalo para exigir la aparición de sus familiares.
En Tlaxcala, un hombre que acudió a la marcha con su novia, atado de las manos, con el torso descubierto y con la leyenda en la espalda “Me callo para que ellas hablen”, fue encarado por otra mujer, que lo acusó de ser deudor alimentario, por lo que fue obligado a retirarse.











