La obra se presenta en el Teatro del Bosque Julio Castillo // Culmina temporada el 3 de mayo
Sábado 7 de marzo de 2026, p. 4
El director de teatro, dramaturgo y pedagogo Héctor Mendoza (1932-2010) es objeto de un homenaje del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), por medio de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), que se inició la noche del jueves con el estreno de Misantropías, obra de su autoría, en el Teatro del Bosque Julio Castillo. Con la dirección de Luis de Tavira, la puesta en escena, una comedia que dialoga con El misántropo, de Molière, forma parte de la línea curatorial Patrimonio Dramático Nacional.
En esta “noche entrañable recordamos la figura de alguien que no sólo es un grandísimo artista del teatro nacional como autor y director, sino que además es responsable de la formación de una enorme cantidad de miembros de la CNT”, señaló Aurora Cano, titular de la compañía, al final de la función.
De acuerdo con Cano, en su calidad de pedagogo, Mendoza dejó un legado “impresionante” en la mayoría de las escuelas, aunque en algunos de los casos a lo mejor los alumnos no están tan conscientes de ello. Eso porque mayormente en la formación teatral en México “se sigue aplicando la metodología del maestro Mendoza”. Con el estreno de Misantropías “damos visibilidad a este texto que para nosotros es importante, porque habla de nuestra profesión”.
Hernán y Rodrigo, hijos del homenajeado, estuvieron presentes en la función. Llamados al escenario después del estreno, Hernán Mendoza expresó: “mi padre era muy consciente de sí mismo; sin embargo, tenía ese sueño guajiro en que quería que lo recodaran como dramaturgo, luego como director de teatro y, al final, como maestro de actuación. Todos lo vivimos al revés. Era un extraordinario maestro de actuación, un director que enfocaba todo su talento y conocimiento para que los actores y las actrices se lucieran. Todo estaba basado en la actoralidad”.
Como dramaturgo, Héctor Mendoza no pudo evitar meter su teoría de la actuación. “Eso me hicieron recordar hoy. De verdad, se los agradezco de toda corazón. Gracias por hacerme recordar que mi padre era un chingón y lo poco o mucho que soy se lo debo a él. Sé que muchos actores, actrices, directores y maestros también le debemos mucho. En paz descanses, papi, dondequiera que estés”, expresó Hernán Mendoza.
Luis de Tavira externó: “sólo tengo una palabra, ninguna más, porque cabe todo. A todos, por todo, gracias”.
Misantropías es un homenaje a Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Molière, y a la vida de la gente de teatro. La obra se desarrolla en planos de realidad. Por un lado, está la compañía teatral de Alceste (Molière), dramaturgo y director de enorme talento, no obstante incapaz de negociar en un mundo lleno de hipocresía. En otro plano, Mendoza mezcla El misántropo con otro texto que sería la vida misma del comediógrafo francés.
A modo de “nota del director”, De Tavira escribe: “en la proposición estética del concepto de puesta en escena, el teatro sobrevivió a la crisis de la posguerra, alcanzó la modernidad y la autonomía como lenguaje, técnica y arte. En México fue Héctor Mendoza quien lo propuso, y su ejercicio suscitó un movimiento que transformó de modo irreversible la teatralidad del país”.
Fue un “profético propiciador de vanguardias que muestra en su andadura la síntesis de sus conquistas; maestro de generaciones de actrices y actores, y de los primeros directores cuyo ejercicio del concepto de puesta en escena pondrá al teatro mexicano en el camino de una estética propia, moderna y universal. Este espectáculo es un homenaje agradecido a su memoria”.
La puesta en escena cuenta con música en vivo. La escenografía, elaborada y en constante movimiento, emplea espejos para jugar con el espacio y crear planos.
Encabezan el reparto los actores Luis Rábago y Arturo Beristain, junto a Octavia Popesku, Roldán Ramírez, Marissa Saavedra, Georgina Arriola Martínez y Estefanía Norato.
Misantropías tiene una temporada hasta el 3 de mayo de jueves a domingo en el Teatro del Bosque Julio Castillo, atrás del Auditorio Nacional. Habrá suspensiones del 19 al 22 de marzo, así como el 2 y 3 de abril y el primero de mayo.












